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Una amenaza de muerte fue la antesala del crimen

"Si no volvés conmigo, te voy a matar", le dijo el policía a su ex pareja.

NEUQUÉN

“Si no volvés conmigo, te voy a matar” fue uno de los mensajes de texto amenazantes que recibió Magnolia Salas de parte de su ex, el cabo Alejandro Lagos, quien asesinó de seis tiros en la cabeza al novio de la joven y a ella le acertó tres disparos y la dejó en terapia intensiva en estado reservado.

El dato se lo revelaron a la madre de la joven, Glenda, unas amigas de Magnolia.

Angustiada y recorriendo los pasillos del hospital Castro Rendón, Glenda contó a LM Neuquén: “Mi hija me había dicho que el policía iba a la psicóloga. Yo me pregunto: ¿por qué si sabían que estaba psicológicamente mal, le dejaban usar el arma?”.

“Estuvo dos años conviviendo con él y hacía cuatro meses que ella había decidido estar sola porque el policía no la ayudaba en nada”, sostuvo Glenda, que aguarda con ansiedad cada parte médico y el horario de visita para tomar la mano de su hija, que está con asistencia respiratoria.

La joven fue operada por la herida que le generó en el pulmón izquierdo uno de los disparos.

“Me dijeron que tiene un poco inflamado el pulmón, pero que está bien”, contó la madre de la joven de 18 años, quien reza por la pronta recuperación de su hija que atraviesa un período de 72 horas críticas.

Trabajaba cuidando abuelos

Desde hacía unos meses, Magnolia trabajaba cuidando a un abuelo y en su ausencia dejaba al hijo con una niñera.

“El jueves pasado, Alejandro (Lagos) se encontró con la niñera que estaba paseando al nene y fue ella quien le contó que mi hermana estaba con este chico, pero le dijo que hacía varios meses”, recordó Gabriel, uno de los tres hermanos mayores de la joven, que acompañaba a su mamá en el hospital.

Enfurecido por la noticia, Lagos fue ese mismo día a la casa de su ex mujer a buscarla.

“Ese día no le pegó porque yo alcancé a frenarlo justo”, detalló el joven sobre el violento antecedente que precedió al crimen de la pareja de su hermana, quien por estas horas, lucha por su vida.

“Lo ocurrido -en referencia al cabo Lagos, quien mató al novio de su ex e hirió a la joven- fue un hecho sumamente lamentable y que en ningún momento hubo indicios de conductas contradictorias en su lugar de trabajo”.

“Tenemos muchos efectivos que por problemas psicológicos les hacemos junta médica y ahí se determina si se le retira el arma reglamentaria y se le asigna otra tarea”. Raúl Liria Jefe de la Policía

El hecho

Mató e hirió con la pistola reglamentaría

Pasadas las 4 del domingo, el policía Alejandro Lagos entró a la casa de su ex pareja, Magnolia Salas, en el barrio San Lorenzo y, tras encontrarla teniendo relaciones sexuales con el novio, Edgardo Soto, lo mató de seis tiros en la cabeza y a ella le pegó tres: en tórax, pierna y pelvis.

La brutal escena fue en presencia del hijo de dos años de Magnolia que está ahora con su abuela.

El cabo Lagos fue acusado por homicidio calificado por el uso de arma de fuego en el caso de Soto y por tentativa de homicidio calificado por el vínculo, en el caso de su ex pareja.

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