En medio de lo que sería el cumpleaños número 52 de Ricardo Fort, su ex jefa de prensa y productora, Ayelén Fernández, brindó detalles poco conocidos de su vida. “Mi relación con él era la que se tiene con un hermano mayor, pero también era un poco como un hijo. Y él era muy tierno: a mí me ganó el corazón”, explicó.
Fernández trabajó con el mediático entre 2009 y 2010, justamente el momento de mayor popularidad del chocolatero. En este sentido, recordó cómo fue su primera entrevista con Ricardo, en su propia casa, en la que él se mostraba como un verdadero rey. “¡Yo no necesito plan! Yo no necesito nada. Solo quiero que trabajemos juntos. Soy cantante, bailarín, actor, modelo y empresario y voy a ser tan tan tan famoso que a los cinco años yo sé que me voy a morir. Y voy a quedar a perpetuidad en la memoria de la gente como la persona más recordada de la Argentina”. Dijo que ya tenía claro todo lo que iba a hacer. Y lo hicimos. Todo. Sacamos un montón de negocios alrededor suyo: el perfume, la película, el teatro, la playa, el canal de televisión, el reality”, explicó la joven que actualmente es productora de películas y series en Estados Unidos y México.
“Mientras en general la gente debe pasar muchos años para llegar a tener esa exposición, con él fue todo muy rápido”, reconoció la joven, pero luego aseguró que para ella nada de eso fue fácil. “Cuando empecé a trabajar con él ya nunca más tuve vida: no podía estar sola, siempre tenía que estar acompañándolo. Mi vida empezó a ser con Ricardo, 100%. No veía a mis amigos ni a mi familia: la única forma de estar con mi gente era en el teatro y los restoranes. Pero Ricardo me miraba: ‘No te vayas. ¿Adónde vas?’. ‘No, bueno... Vino mi papá, quiero ir a cenar’. ‘No. ¡No podés!’. Acto seguido estaban mamá, papá, hermana, y Ricardo sentado en el medio. Él tenía que estar conmigo en todo momento porque si no... ‘Jorge -le decía a mi papá-, es que si Ayelén no está, yo no sé qué hacer o para dónde seguir’. Entonces, yo hablaba con mi familia de temas familiares y Ricardo ahí, escuchando como uno más", relató.
Sobre la vida privada de Fort, Ayelén comentó que desde el principio todo quedó claro entre ellos. “Entendía perfecto su orientación sexual, pero como en ese momento no era tan común decirlo, como tal vez sea ahora, él no quería perjudicar a sus hijos: decir que era o no gay no tenía que ver con Ricardo sino con qué iba a decirles a sus hijos después. No tenía ningún problema con su orientación. Al principio no quería exponerlos porque no sabía cuál era la manera correcta de mostrarlos”, contó.
En cuanto a los amores del chocolatero, y tal como muchos dijeron, la ex jefa de prensa manifestó que Virginia Gallardo, la modelo que durante la cuarentena se convirtió en madre, fue la persona que más amo.
“El mundo de Ricardo y sus mujeres era maravilloso porque realmente las amaba con todo su ser. Lograba tener una relación con ellas, pero muy diferente a la que sería una relación íntima de pareja: se convertían en mejores amigos. Más allá de que no pasaba nada, de que era todo muy naif, eran pareja; es muy loco de explicarlo, pero funcionaba así. Con Violeta (Lo Re) hacen una gran amistad y empiezan a recorrer el mundo: le venía súper bien para mostrar cómo era interactuar con una pareja. Ahí entro yo. Y me dice que estaba súper enamorado de Virginia, pero que ella estaba trabajando con Gerardo Sofovich y no le prestaba atención: ‘Me encanta, pero no quiere estar conmigo’, decía. Se ponía muy mal cuando lo rechazaban; hasta lloraba. Un día lo acompaño al programa de Gerardo y se la encuentra a Virginia, de frente. Terminamos en Esperanto con Virginia. ‘Pero Ricardo, ¡estás saliendo con Violeta!’, le dije. Esa misma noche hizo el cambio”, reveló sobre los inicios.
Y siguió diciendo: “El gran tema de Ricardo, por el que lo he visto llorar infinitas veces, era el amor: no fue un chico que tuvo mucha suerte, según él. A la persona que recordó toda su vida fue una pareja que luego se fue a vivir al exterior y nunca más volvió a ver, porque ese chico hizo su vida. Entonces, siempre estuvo solo. Pero el gran amor que lo acompañó, por quien estaba profundamente enamorado aunque en otro sentido, y por quien daba todo, fue Virginia Gallardo. Era un amor sumamente platónico, idílico y hasta de cuentos, te diría, porque no pasaba nada a nivel sexual, pero todo el resto era real. La persona que estaba al lado de Ricardo todo el tiempo como su pareja, era Virginia. La persona que más adoraba a sus hijos, era Virginia. Y los hijos la adoraban. Si estaba Virginia, él estaba tranquilo; si no estaba, mejor no estar cerca: le agarraba la locura”.
En tanto, sobre Gustavo Martínez, quien compartía la paternidad con el mediático, expresó: “Le tengo mucho respeto. Siempre cuidando a Ricardo y a sus hijos. Y siempre tenía una palabra para ubicarlo cuando se iba, o traerlo a la realidad, que ellos dos conocían del Ricardo real, previo a ser tan famoso. Y cuando de repente en medio del alboroto Gustavo decía algo, todos se callaban porque siempre fue una persona muy coherente”.
Deterioro físico y su triste final
En otro pasaje de la entrevista, Fernández habló sobre los problemas de salud de Fort. “Su punto de mayor fama, incluso cuando era jurado del Bailando, coincide con sus dolores, y con la morfina que le empiezan a dar para que ese hombre pudiera estar de pie, ir al estudio. Y para que no sintiera dolor, esa morfina tenía que ser mucha... A cualquier persona la volvería loca. Cuando él tenía esos ataques que se veían en televisión, esas peleas y discusiones enormes, ese no era el Ricardo de antes, porque siempre fue temperamental pero tampoco tanto. Eso era producto del sufrimiento que estaba pasando detrás de cámara: sentía dolor permanentemente, hasta para dormir. Yo lo he visto llorar un día entero por el dolor, sacarse las lágrimas, que lo maquillen, y salir a escena en el Bailando. No podía más... Pero se prendía una cámara y arrancaba el show”, aclaró.
Después de eso, y de muchos negocios desplegados, Ayelén dejó el país para emigrar a Miami, donde comenzaría a desarrollarse profesionalmente. Eso terminó en parte con su amistad con Fort, debido a que a él no le gustó nada que ella se fuera de su lado.
Sin embargo, en 2013 y en la costa norteamericana, se dio el reencuentro con Ricardo. Pero aquel hombre al que siempre percibió invencible se veía de una forma muy diferente: vulnerable. “Pobrecito... Estaba hinchado de cara, amarillo, horrible. Estaba mal. ‘Ricardo, ¿qué te pasa?’. Me agarró la mano con su fuerza, me la apretó y me dijo: ‘Es que me voy a morir...’. Y a mí me cambió la cara, me bajó la presión, porque yo estaba acostumbrada a que todo lo que decía Ricardo se cumplía. ‘¡No digas eso!’, le pedí. ‘Sí, porque yo me voy a dormir y siento que salgo de mi cuerpo, y me puedo ver, y después vuelvo’. Hablaba y lloraba. ‘Me salgo, me veo, y vuelvo...’. Y me apretaba la mano: ‘¡Me voy a morir!’".
El empresario le confió que los doctores le habían brindado una única alternativa: una nueva cirugía en la columna muy delicada; lo abrirían por adelante, desde el pecho. ¿El riesgo? Quedar cuadripléjico. Le pidió además que lo acompañara a la consulta con un especialista, aunque ya ningún médico aceptaba encargarse de su caso. “Tengo muchísimo miedo...", se sinceró.
Durante la charla Ayelén miraba hacia los lados. “Ricardo ya tenía mucha gente alrededor que yo no conocía, como una pareja (por Rodrigo Díaz) que era muy amable, pero no era del círculo íntimo de él, del de siempre. Y me observaban como diciendo: ‘¿Quién es Ayelén?'. ¡Por favor! ¡Él me buscaba a mí porque yo era su amiga!”.
Sobre el final del reportaje, Fernández hizo referencia a la muerte de Fort. “Su muerte no tuvo nada que ver con lo que él tenía. Sufría de dolores crónicos por su espalda, no por lo que le pasó después. Si venía tomando morfina y no sentía los dolores, creo que nadie se dio cuenta de lo que le estaba pasando. Eso sí es un peligro. No sé si fue mala praxis, pero no vieron el problema interno que estaba teniendo Ricardo, que fue lo que explotó e hizo que se muriera. ¡Él quería vivir! Tenía todos los planes del mundo. Me decía: ‘Tengo mis hijos, estoy feliz, he conseguido todo lo que siempre soñamos’. Y digo soñamos porque esto empezó juntos”, cerró.