Los productores de la localidad, de la región y de los parajes aledaños expondrán su producción en lana, madera, platería y telar, dulces regionales y otros alimentos.
Las comunidades y criollos exhibirán su hacienda, una forma en que los productores refuerzan cada año sus canales de comercialización, difunden la labor del sector ganadero, generan nuevos contactos y revitalizan sus ventas.
También las destrezas criollas dirán presente en la fiesta, y los visitantes tendrán asegurada -a la vez- diversión y el espectáculo de estas costumbres culturales de la zona. En una sucesión de habilidades, llegarán la pialada y la parada india, vuelta a tambores (adultos y también chicos), vuelta al palo (gauchos y mujeres) y jineteadas. Por supuesto, habrá premios para todos los participantes. Se elegirá el mejor apero y hasta habrá esquila de camélidos.
Pero la fiesta es mucho más: abrirá la muestra fotográfica "Aluminé en tiempos de Reuquecurá", y se ofrecerán también exposición y talleres de introducción tecnológica, divulgación científica y actividades culturales, que incluyen la venta de productos y servicios de la cultura mapuche.
Mañana abren los stands e ingresan los animales al predio, y el sábado arranca la música: danza folclórica, ballet de tango, Veneno (heavy metal), Influencia (covers de rock internacional), NES (covers de Cerati y Soda Stereo), Grupo de Ensamble y Coro de Voces del Río. El domingo cierran Marité Berbel y Los Namuncurá.