LUIS URIBE
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SAN ANTONIO OESTE
El camino arenoso serpentea paralelo a la costa del mar, que se muestra intensamente azul. Los poderosos camiones, que parecen extraídos de una película de la Segunda Guerra Mundial, avanzan con estruendosos rugidos hasta que el sendero desemboca en la playa. Las olas rompen cerca y el conductor acelera a fondo para retomar otra vez la senda de más arriba. El lugar es conocido como El Sótano. Allí la línea de médanos se interrumpe por un acantilado en cuyo frente aparecen cuevas abiertas por la erosión oceánica. Una de ellas es famosa, porque hace poco se filmó la publicidad de una cerveza.
Por entonces se agiganta la figura del Fuerte Argentino, la meseta que desde Las Grutas se destaca hacia el sur por su forma trapezoide, y donde, asegura una versión, hace cientos de años desembarcaron los caballeros templarios con el Santo Grial, la copa que usó Jesús en la última cena, junto con documentos de la época y una fortuna incalculable. Es el destino final de la expedición organizada por la empresa Desert Tracks, en la cual participa en esta oportunidad un contingente de 50 turistas de distintas partes del país.
1200 pesos por persona cuesta la expedición. El valor incluye un asado de almuerzo, un brindis al final y un diploma. El regreso es a las 19. Sale martes, jueves y sábados a las 9 de Viedma 1145 (frente al casino).
Son 48 kilómetros con tramos sinuosos, en los que se atraviesan paisajes deslumbrantes con atractivos ocultos y desconocidos por el visitante que sólo Hermes, el guía, podrá revelar. Entre ellos destaca el Cañadón de las Ostras, una fractura del peñasco por donde escurre el agua de lluvia, que luce en sus elevados márgenes innumerables ostras petrificadas. Cada tanto se observan casitas precarias, tipo chozas, que albergan a los pulperos que en esta época del año aumentan sus capturas como también la demanda por el incremento de gente.
Casi dos horas demora la marcha. Se prolonga porque previamente el convoy para en Piedras Coloradas donde se practica sandboard, que consiste en deslizarse desde las dunas en una tabla como en un trineo. Pocos kilómetros después, en la playa El Buque, un equipo tiene preparado el asado y dispuestas mesas, sillas y sombrillas para comodidad de los asistentes.
El Fuerte Argentino es una elevación que en su parte máxima alcanza 180 metros. Su cima es plana, lo que le da el aspecto característico de meseta y la hace visible a kilómetros de distancia. Un relato afirma que fue el sitio donde desembarcó un grupo de caballeros templarios. La hipótesis fue sostenida por la Fundación Delphos y su director, Fluguerto Martí, solía visitar la zona frecuentemente en busca de elementos para reforzarla.
Fernando Skliarevsky, el propietario de Desert Tracks, le dedica una hora a narrar la teoría que arranca en la Edad Media, cuando nació la orden. Para ello se viste con un traje de época con la cruz simétrica pintada en el pecho y empuña una espada de hierro con un escudo. Supuestamente los templarios escaparon de Europa con el cáliz sagrado y un tesoro enorme, y lo ocultaron en una ciudad que construyeron bajo la meseta de Somuncurá.
Lo más llamativo fue una lápida que hace años apareció cerca de la estación ferroviaria de Valcheta. La piedra tenía una cruz simétrica, similar a la cruz templaria. Martí se trasladó a Valcheta y pudo verla. Planeó otro viaje para analizarla, pero cuando volvió la piedra había desaparecido.