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Eran las 16.30 del miércoles y el horario de visitas en la Unidad 11 se terminó, pero cinco personas se quedaron dentro de la sala íntima y se negaron a irse en clara de señal de protesta.
Se trataba de Carolina Diez, esposa y madre de dos hijos de Sebastián González -quien cumple en el penal una pena de cuatro años por el homicidio de Willy Gutiérrez-, su cuñada y un sobrino.
Luego de varias horas y tras una orden judicial, Diez y sus hijos, ambos menores, debieron abandonar el lugar, pero su cuñada y el otro individuo todavía permanecen allí.
"Estamos pidiendo el traslado de mi marido González Sebastián, que está amenazado de muerte por el subcomisario Ricardo Rivera, quien amenazó a nuestra familia, a mis hijos y los de mi cuñada de muerte", explicó Diez en LU5.
"Estamos pidiendo el traslado de él desde hace mucho tiempo, lo amenazaron de llevarlo al pabellón 4, donde murieron varios internos, si a mi marido le pasa algo hago cargo a la jueza Raquel Gas y a la unidad", agregó.
"Hace dos meses tampoco se lo quisieron dar, y le dijeron que no se lo van a dar y lo iban a llevar al pabellón 4 y lo van a matar. El estaba en otro pabellón donde los internos decían que mi marido los amenazaba, les pedía plata, que es mentira, lo sacaron, lo golpearon y casi lo matan, le envenenaron la comida, lo prendieron fuego", dijo Diez.
Por el perfil que el tiene de personalidad, el delito cometido, no da para estar en una unidad de menor seguridad, como la que el pidió en el interior, afirmaron desde la U11
La esposa de González explicó que su intención es que sea trasladado a San Martín o Junín, para completar el año y medio que le queda de condena hasta comenzar con las salidas transitorias.
Desde la Unidad 11 explicaron a LM Neuquén, que el interno retuvo a su visita y a su vez los visitantes no se opusieron a la orden de quedarse para reclamar el traslado.
"Por el perfil que el tiene de personalidad, el delito cometido, no da para estar en una unidad de menor seguridad, como la que el pidió en el interior. No se lo traslada para que no haya incidentes o una fuga", agregaron.
"Se lo dieron todas las posibilidades. En el legajo se le dio el ingreso a un sector, para mejorar el cumplimiento de la pena", indicaron desde la U11 y señalaron que desde que González expuso sus problemas se le dio la posibilidad de ir a una comisaría a radicar la denuncia correspondiente pero él y sus familiares se negaron y exigieron la presencia de un fiscal.
Además, relataron que "el Gordo Seba" tuvo problemas con otros internos, lo que motivó que sea mudado de sector. Sus compañeros denunciaron problemas de convivencia.
Sebastián González fue encontrado culpable por un jurado popular de haber asesinado a Gustavo “Willy” Gutiérrez en noviembre de 2013 en Neuquén.
El delito que se le imputó fue homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por el uso de arma de fuego, por lo que se impuso una pena de doce años de prisión.
"Willy" fue atacado a balazos en el barrio Almafuerte I el 30 de noviembre de 2013, cuando arribaba en moto a la casa de sus suegros a buscar a sus dos hijos.
Herido, Gutiérrez alcanzó a decirle a su suegra, quien salió del domicilio para auxiliarlo, que "fue el Gordo". La víctima era uno de los testigos claves en el crimen del joven Braian Hernández y había dado testimonio un día antes de morir.
Caso “Willy” Gutiérrez: declaran culpable a Sebastián González