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Una fiesta interminable de sábado a la noche en el río

Miranda! y Joey Montana multiplicaron la concurrencia del viernes.

Neuquén.- Miles de neuquinos volvieron a delirar junto al Limay en la segunda jornada de la Fiesta de la Confluencia. Al cierre de esta edición, buena parte de la ciudad se hacía una fiesta frente al escenario, bajo el ritmo de Joey Montana y su “Picky, picky”.

La de ayer fue otra jornada en la que desde temprano, aprovechando la caída del sol, se congregaron para poder degustar de alguno de los platos y las atracciones que se ofrecen en el predio de siete hectáreas montado en la Isla 132.

Fue una conjunción de neuquinos de todas las edades que sobre todo respondieron a la expectativa generada por los números musicales. El paisaje de reposeras y conservadoras con bebidas para matizar el calor que caracterizó la jornada de ayer se replicó en buena parte de la costa, a la espera de los platos fuertes.

Cuando el sol cayó, una andanada de fanáticos se fue acercando al escenario para tener los mejores lugares: cera de las 22 fue el momento de Miranda!, la agrupación liderada por Ale Sergi, que con su andanada de hits provocó uno de los puntos fuertes en lo que va de la quinta edición de la fiesta.

A esta altura, todo era un delirio, con un público que se entregó a pleno a disfrutar con cada canción.

Pero la noche casi no dio respiro. Luego de la ovación que premió la entrega de una de las bandas más representativas de la escena pop nacional, fue el turno de uno de los platos fuertes de la presente edición de la fiesta: Joey Montana, el artista panameño que con su pegadizo “Picky” hizo bailar a la multitud, que en buena medida se convocó atraída por su presencia.

El artista latino de flamante pero voluminosa fama internacional fue un factor decisivo para que la concurrencia fuese mucho mayor que la del viernes. También tuvo que ver el panameño con que el amplio target del público, puesto que el reguetón que interpreta les llega tanto a grandes como a chicos.

Una muestra de esto dieron la abuela Susana, su hija Julia y su nieta Karen, quienes, tras convidar con un mate al cronista, se manifestaron agradecidas con la potencia que tiene la propuesta artística del panameño para aunarlas en la misma actividad.

El público adolescente llegó al último número de la segunda noche con la garganta caliente de tantas canciones coreadas junto a Miranda!, que guarda un poder de arrastre nada despreciable en esa franja. La formación electropop de Sergi y Juliana Gattas está celebrando sus primeros 15 años de existencia. “Son lo más, nosotras nos vinimos más temprano que nunca para ganarnos un lugar cerca del escenario”, contaron Antonia y Catalina entre un grupo nutrido de amigas preadolescentes que no pararon de saltar mientras sonaban sus ídolos desde el escenario mayor.

La cantidad de gente que llegó a la costa del río no sólo copó el inmenso espacio frente al escenario, sino que también se vio un lleno total en el patio de comidas y en toda la extensión del Paseo de la Costa (ver aparte).

“El crecimiento que ha tenido esta fiesta es impresionante. Yo vine a ver a Ciro (y los Persas) en la primera edición y esto es mucho más grande”, contextualizó Martín sin despegarse de su novia.

En la segunda jornada tuvieron la chance de mostrarse los grupos de la región Lágrimas del Viento, Hotel Confluencia Jazz Band y Luis Sebastián.

El Paseo de la Costa lució repleto en toda su extensión

El Paseo de la Costa lució repleto anoche por la gran concurrencia convocada a la Fiesta de la Confluencia.

Esto favoreció a las ventas en los puestos de artesanías, comidas y cervezas artesanales que fueron dispuestos en la antesala del predio destinado al público de los shows artísticos.

La segunda noche de la fiesta tuvo más gente frente al escenario, pero también en el entorno. Si bien estuvo habilitada la venta de bebidas alcohólicas, no se registraron incidentes serios hasta el cierre de esta edición.

Un perímetro mucho más grande que el comprendido por la fiesta fue objeto de un numeroso operativo policial desplegado desde bien temprano con la intención de prevenir incidentes.

La gente que prefirió permanecer en el patio de comidas antes que mezclarse con la multitud que ocupó el predio frente al escenario tuvo la posibilidad de seguir los detalles en pantallas dispuestas especialmente.

Los comensales pudieron elegir entre platos con delicada preparación, como pollo al disco, o bien unos sándwiches de milanesa o hamburguesas.

Para acompañar la comida, se pudo disponer de una amplia gama de cervezas artesanales servidas según la costumbre de cada fabricante.

Muchos hicieron un paréntesis entre la comida, la bebida y los shows para arrimarse hasta los stands más sofisticados en los que se ofrecían hasta vehículos cero kilómetro para comprar en cuotas o muebles para el hogar o la oficina.

Los puestos volverán a ponerse a trabajar hoy, en la última jornada de la quinta edición de una fiesta que no ha dejado de crecer año a año.

Un cierre con dos platos fuertes

Hoy, en el último día de la fiesta de la ciudad, la grilla de shows abrirá a las 20 con la presentación del tercer ganador del Pre-Confluencia, Estamos de Acorde, al que seguirán el ballet folclórico Argentina Baila y Luna Sureña. Luego, a las 21:15 subirá al escenario Marité Berbel y se presentará el campeón nacional de malambo, Emanuel Hernández, y la banda Richter. A las 22:30 está programado el show de Kevin Johansen y el cierre será a todo ritmo con Los Pericos.

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