Un relevamiento de la Cámara local revela que 3 de cada 4 negocios proyectan vender menos, y que más de la mitad ya perdió mercadería por los apagones del EPEN.
La Cámara de Industria, Comercio, Producción y Turismo de Centenario y Vista Alegre (CICPROTUR) terminó de procesar a principios de junio un relevamiento económico que encuestó a 118 comercios, pymes y prestadores de servicios de ambas localidades.
Los datos al 31 de mayo mostraron un doble golpe sobre el tejido comercial de la localidad y es la contracción del consumo y los reiterados cortes de energía eléctrica del EPEN en pleno horario comercial.
El relevamiento se hizo mediante formularios de Google y llamadas telefónicas, y midió volúmenes de venta en unidades —no en pesos— para evitar la resistencia que suelen tener los comerciantes a revelar cifras económicas particulares.
“En cuestiones de volúmenes es más fácil porque podés cuantificar y decir, este mes vendí 20 remeras menos que el mes pasado”, explicó Diego Gallardo, presidente de la entidad en diálogo con LM Neuquén.
En materia de ventas, el panorama es contractivo. El 74,58% de los encuestados proyectaban que sus ventas de mayo serán inferiores a las de abril; el 32,20% anticipaba una caída superior al 50%, el 23,73% estima una baja de entre el 26% y el 50%, y el 18,64% esperaba una reducción de hasta el 25%.
Solo un 10,17% preveía algún crecimiento. La comparación interanual tampoco es alentadora porque el 73,7% de los negocios vendió menos en abril de 2026 que en el mismo mes de 2025, con un 14,41% que registró caídas superiores al 50%.
Los factores que más preocupan a los comerciantes son el incremento de las tarifas de servicios —señalado por el 29,66% como principal obstáculo—, la presión tributaria (22,88%) y la caída de las ventas en sí misma (18,64%). El aumento de los alquileres completa el cuadro con el 12,71%.
De cara a junio, las expectativas no mejoran. El 55,08% prevé que las ventas seguirán cayendo, el 32,20% estima que se mantendrán sin cambios y solo el 12,72% vislumbra una posibilidad de crecimiento.
Ante ese escenario, el 66,95% de los encuestados proyecta consecuencias graves si las condiciones actuales se mantienen. El 30,51% sufrirá pérdidas importantes, el 21,19% estima que deberá cerrar sus puertas y el 15,25% que tendrá que reducir su tamaño. Solo el 33,05% cree que podrá seguir operando con normalidad.
El informe incorpora por primera vez un bloque específico sobre el impacto de los cortes de energía eléctrica del EPEN, que vienen afectando en particular a la zona de las calles Honduras, Perú y sectores aledaños durante los horarios de atención al público.
El 52,54% de los encuestados señaló que los cortes no fueron informados con al menos 24 horas de anticipación, lo que les impide reorganizar su operatoria o tomar medidas preventivas. En cuanto a la duración, el 84,75% indicó que las interrupciones se extienden entre una y cuatro horas, aunque el 10,17% reportó cortes de entre cuatro y ocho horas.
El impacto operativo es llamativo porque el 29,66% de los locales cierra directamente durante el apagón, el 44,92% logra operar de forma parcial y solo el 25,42% mantiene su actividad con normalidad.
Sobre las pérdidas de ventas diarias, el 54,23% de los encuestados estima que cada corte le significa una merma de entre el 26% y el 100% de su facturación del día.
El problema es especialmente grave para el sector alimentario, que concentra el 70,34% de los comercios relevados. El 61,02% de estos negocios reconoció haber desechado mercadería por pérdida de la cadena de frío, con estimaciones que van de $50.000 a $5.000.000 por evento.
Considerando el lucro cesante y los costos operativos adicionales, las pérdidas totales por los cortes oscilan, según los propios comerciantes, entre $300.000 y $10.000.000.
Gallardo señaló además un efecto colateral que no aparece en los números. Y es que cuando un comercio no tiene luz, pero intenta seguir abierto de forma parcial, buena parte del público asume directamente que está cerrado y no ingresa.