El cruce de la estación de servicio Puma es conocido por los vecinos de Centenario, donde hay varias estrellas amarillas pintadas que simbolizan las tragedias.
La muerte de Zacarías Noguera, el joven ciclista atropellado el sábado por una camioneta Ford Territory a la altura de la estación de servicio Puma, otra vez pone en discusión uno de los tramos más peligrosos de la Ruta 7, entre Neuquén y Centenario. Es un cruce que comunica las chacras con los parques industriales.
El siniestro es uno más de muchos, entre muertes y accidentes graves que han ocurrido en los últimos años, producto de una zona de alto tránsito, donde casi nadie frena en un cruce difícil, y con demandas para corregir.
En octubre de 2019, un triple choque en el mismo lugar dejó un muerto. En abril de 2025, el motociclista Hugo Villermin murió embestido en ese punto. Y en julio de ese año, un peatón indocumentado fue atropellado al bajar de un colectivo urbano frente a la estación. Con el ciclista, son cuatro las muertes confirmadas específicamente en el cruce de la estación Puma en los últimos años.
El tramo más amplio de la Ruta 7 que conecta Centenario con Neuquén y Vista Alegre viene, además, sumando otros siniestros fatales en puntos cercanos: en agosto de 2025 murió un motociclista a la altura del cementerio de Centenario, y ese mismo mes la motociclista Elizabeth Martínez fue atropellada frente al anexo de la EPET 22. Es todo en la misma zona, que se convirtió en un cruce mortal.
Se trata de un corredor que, en su conjunto, concentra una alta siniestralidad, aunque cada punto crítico tiene su propia dinámica.
En el lugar, referentes de Estrellas Amarillas Centenario —la agrupación nacional que señaliza con estrellas los puntos donde hubo víctimas fatales de tránsito— señalan que el cruce de la estación Puma no cuenta con guardarrail, y que los propios vehículos ya marcaron huellas visibles por donde bajan hacia la calle de tierra lindera, lo que evidenciaría salidas de ruta frecuentes en el punto.
El grupo lleva un registro informal de cada muerte por atropellamiento ocurrida en el tramo, que en su mayoría corresponde a trabajadores rurales que circulaban en bicicleta.
No es la primera vez que la agrupación advierte sobre reclamos desoídos en la zona: en agosto de 2025, tras la muerte de Martínez, la referente del grupo en Centenario, Viviana Huichaqueo, había revelado que la víctima pidió un corredor seguro para los chicos del colegio cuatro años antes de morir atropellada en ese mismo lugar.
Vecinos y familiares de las víctimas coinciden en el diagnóstico: la iluminación funciona y la calzada está en buen estado, pero la ausencia de un cruce seguro para peatones y ciclistas, sumada a la circulación a alta velocidad, convierte al cruce Puma en un punto crítico. El reclamo apunta a la instalación de semáforos, guardarrail o, directamente, al cierre definitivo del cruce.
Por el momento, la única obra prevista es una rotonda de vinculación con la calle José Franzo, que conectará con la Ruta 67 (Del Petróleo), aunque no hay fecha confirmada de inicio de obra.