"Empezamos a sentir olor a gas y lo primero que hice fue despertar a los chicos y cerrar todo", contó preocupada Guadalupe Sandoval, una vecina de la calle Dr. Ramón.
El hecho ocurrió alrededor de las nueve de la mañana en Batilana y Dr. Ramón y de inmediato se hicieron presentes los Bomberos, la Policía y personal de Camuzzi, quienes trabajaron en el lugar para hacer los arreglos correspondientes. Aseguraron que la situación estaba controlada, aunque igualmente provocó reclamos y temor en los vecinos.
"Menos mal que no pasó a mayores. Vivimos rodeados de calles asfaltadas y justo este sector no tiene. Con la lluvia siempre es lo mismo, nadie se hace responsable y ya hemos hecho reclamos al Municipio para que asfalten", explicó Juan Antiñir, un vecino de la calle Batilana, quien además indicó que el caño de gas se encuentra a tan solo 20 centímetros de profundidad.