Su primer intento será dentro de dos semanas, el domingo 21 en Sevilla, España. La marca mínima que exige la Confederación Argentina de Atletismo es de 2h 16m para los 42 kilómetros. Si no consigue el registro allí, tendrá una segunda y última chance en Rotterdam (Holanda) el 10 de abril.
Detrás de la ilusión de alcanzar la tríada olímpica hay un desafío personal: "Demostrarme que viviendo y entrenando en Argentina, en mi provincia, también se puede llegar a un juego olímpico, ya que en las dos anteriores oportunidades la preparación la hice en España".
Con ese sueño, Carriqueo viajó a Buenos Aires para completar la etapa final de la preparación y lanzarse a la aventura. Instalado desde el jueves en la Capital Federal, contó cómo llega a este primer test.
"En Buenos Aires estoy realizando los últimos ajustes técnicos. Entreno por la mañana en la pista del Cenard y en los bosques de Palermo realizo los trabajos de fondo. Me quedo hasta el viernes 12. Al día siguiente viajo a Madrid, voy a permanecer allí hasta el 19, día en que me voy a Sevilla para el maratón, que será el domingo 21 a las 9 (las 4 en nuestro país)".
Siempre corrió en pruebas de calle pero nunca compitió en los exigentes 42 km.
"Llego bien y con ganas", afirmó el neuquino. "Al circuito -agregó- lo conozco de los años que viví en España (de 2002 a 2012). Es uno de los más llanos de Europa y además tiene la ventaja del clima. Es invierno allí. Lo único que me genera alguna incógnita es una molestia que tengo en la rodilla izquierda producto de la sobrecarga de tiempos, algo razonable porque hay que entrenar para esta prueba, que requiere más tiempo de dedicación y kilómetros". "No sé que va a pasar con eso porque en carrera todos respondemos de diferente manera. Antes de las molestias, de acuerdo a los tests que venía haciendo, creo que me dan bien para hacer la marca", se ilusionó.
2 Sus participaciones en Juegos Olímpicos
En Beijing 2008 fue 7º en la serie de 1500 y en Londres 2012 fue 19º en su serie de 5000. Ostenta tres records nacionales en pista al aire libre, marca compartida con Carlos Gats (100, 200 y 4x400 metros). Es el único argentino que bajó marcas en 1500, en los 2000 (5m 7s 94) y los 3000 metros (7m 49s 54). Logró dos oros (Iberoamericano de Iquique, Chile, 2008, y Sudamericano de Bs. As., 2011).
"Con todos los maratonistas que hablé, me comentaron que hay que superar la hora treinta porque allí hay una frontera. Hay que pasarla para después tener una idea clara de lo que puede pasar con el físico y la cabeza", contó Javier.
Su última participación olímpica en Londres, lejos de ponerle un cierre a su carrera, le dio a Carriqueo el impulso para reciclarse y plantear nuevos desafíos. Así decidió lanzarse a la larga distancia.
"Es que en ese momento no quedé conforme con mi actuación (19º en la serie de 5000 metros). Terminé mal al final de la clasificación. No fue un buen resultado ni lo que buscaba en mi segunda participación olímpica. Ahí empezó a nacer esta idea de pasarme al maratón", recordó.
"Luego -agregó- las pruebas de pista me llevaron a tomar la decisión. El momento clave fue el Sudamericano de Lima, en Perú, el año pasado. Entendí entonces que para las pruebas cortas ya no estaba bien (fue 5º en 1500 metros). Si bien por momentos me mantenía en cabeza, la diferencia fue muy notoria y me ganaron en el sprint final, que era mi mayor virtud. Eso me hizo replantearme las cosas y cambiar de distancia. Ahora me gusta lo que hago. Lo disfruto porque, además, recuperé las ganas de seguir corriendo".