Estados Unidos
Al menos cinco personas murieron y ocho resultaron heridas en un confuso tiroteo en el Aeropuerto Internacional Fort Lauderdale- Hollywood, en Florida, que finalizó con el atacante detenido. Funcionarios de seguridad evacuaron a centenares de pasajeros a varias áreas, incluyendo un espacio abierto en la pista.
Las emisoras de la zona de Miami identificaron al tirador como Esteban Santiago, de 26 años, y difundieron que la Policía encontró entre sus pertenencias una documentación militar. El sospechoso había volado de Alaska a Florida y tenía un arma que había declarado, según dijeron las autoridades. Cuando aterrizó tomó su equipaje, sacó el arma y empezó a disparar. Una fuente de la cadena CNN dice que fue al baño para sacar el arma y salió disparando. Aparentemente actuó solo.
Ari Fleischer, un ex secretario de prensa del ex presidente estadounidense George W. Bush, dijo en Twitter que se habían escuchado disparos: “Todo el mundo está corriendo”. “Era un atacante solitario y no tenemos evidencia por el momento de que estuviera actuando junto a nadie más. Está bajo custodia y estamos investigando”, dijo a CNN la alcaldesa del condado de Broward, Barbara Sharief.
El presidente electo Donald Trump informó, a través de su cuenta de Twitter, que estaba “monitoreando la terrible situación en Florida” y que se había comunicado con el gobernador Rick Scott. “Nuestros pensamientos y oraciones están con todos. ¡Manténganse a salvo!”, escribió Trump.
Pánico
Se habla de que hubo un segundo tiroteo en el lugar
En el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood se produjo un nuevo tiroteo en la zona del garage, según la Dirección de Seguridad en el Transporte. Los disparos, informó el canal Fox News, se registraron en el garage situado entre los terminales 1 y 2 del aeródromo del sur de Florida y el autor de los mismos no ha sido detenido. Este nuevo tiroteo se produjo después de que la alcaldesa Barbara Shareif asegurara que no hay pruebas de que el autor de los disparos, ya detenido por las autoridades, haya “actuado en complicidad con otros”. Stephen Falk, un pasajero que relató en Twitter desde el aeropuerto, fue citado por el Washington Post. Afirmó que no había una versión oficial sobre el segundo tiroteo. “Pánico. Todos están corriendo, gritando. ¿Otro tiroteo o un rumor que generó pánico?”, se preguntó. “Algunos estamos en el avión otra vez, pero nadie sabe qué pasa”.