San Luis.- Una multitud, sacudida por el dolor y la congoja, despidió hoy los restos de cinco niñas fallecidas en el accidente en el que un tren de carga arrolló al colectivo escolar que las transportaba en la localidad puntana de Zanjitas, mientras iban de viaje a una misión solidaria en una escuela del paraje rural Cazador.
Las niñas fueron veladas a cajón cerrado desde ayer a la medianoche en la Iglesia Catedral de la ciudad de San Luis y esta tarde el cortejo fúnebre partió hacia distintos cementerios, acompañados por personas que los siguieron en una lenta marcha.
En la Iglesia Catedral fueron velados los restos de Julieta Sánchez, Paula Quiroga, Daiara Rocío Mariani Machuca, Iara Medero y Luz María Bianciotti, alumnas de quinto grado del Instituto Santa María, que viajaban con un contingente de 42 alumnas en el colectivo escolar que fuera arrollado por el tren.
En tanto, el velatorio de la alumna Ana Paula Garro Salomé y de la vicerrectora Virginia Farías se realizaron en casas de sepelios de la ciudad de San Luis, mientras que la docente Jessica Broncal fue trasladada a su pueblo natal, Quines, donde será sepultada.
El Obispo Pedro Martínez, que presidió la misa de cuerpo presente, dijo a la prensa que la tragedia "ha conmovido a mucha gente porque aquí se conocen todos. En todas las parroquias habrá misas para que se las tenga presente y el domingo celebraremos un oficio religioso importante".
"Los familiares están muy dolidos y también los sacerdotes que ayudaron a llevar a las niñas al hospital. El dolor se ha puesto de manifiesto como si todos fueramos una gran familia y todos, desde la Presidenta a través de sus colaboradores, el gobernador y los médicos, se han acercado y se han unido al dolor de los padres para saber cómo se puede ayudar", destacó Monseñor Martínez.
El templo estuvo atestado de personas en el atrio, la explanada de ingreso y la muchedumbre ocupó la calle y la plaza principal de la ciudad.
El gobierno provincial decretó un asueto educativo de dos días y banderas a media asta en los organismos públicos. En la práctica, también muchos comercios no abrieron sus puertas, en señal de respeto y dolor.
En la misa de cuerpo presente el obispo Martínez reflexionó sobre la tragedia ante la presencia del gobernador de la provincia, Alberto Rodríguez Saá y autoridades de organismos nacionales, que acompañaron a los familiares de las víctimas.
Roberto Schwartz, director médico del Complejo Sanitario de la ciudad de San Luis, manifestó que en ese centro asistencial habían sido dada de alta 11 niñas de las 24 hospitalizadas desde ayer y que sigue grave la catequista María Correa, cuya vida corre peligro.
"Hay 3 niñas en terapia intensiva que "evolucionan favorablemente", 11 más en sala pediátrica común y un hombre adulto con un traumatismo de cráneo leve y una fractura", detalló Schwartz en rueda de prensa.
La paciente grave, es "una señora mayor" que por una hemorragia interna estaba descompensada hemodinámicamente, en estado crítico, asistida, con vasopresores (medicamento para regular la presión) y con ventilación asistida.
"Estamos haciendo todo lo posible por salvarle la vida", dijo el médico.