De acuerdo a la teoría que sostiene la fiscal del caso, Laura Pizzipaulo, el hecho se desarrolló a lo largo de dos años, entre enero de 2016 y mayo de 2018. Es que la víctima firmó el 12 de enero de 2016 un pagaré en blanco como garantía de locación de un inmueble que le alquiló un hombre y una mujer -los acusados- en la ciudad de Zapala.
El 5 de Junio de 2017, la mujer llenó el pagaré firmado en blanco por la víctima, y colocó un monto no pactado como garantía por el total de 72.000 pesos, y otorgándole un vencimiento del 3 de abril de 2018. Continuando la maniobra delictiva, al mes siguiente del vencimiento, presentó el pagaré en sede civil para su ejecución y cobro, completando así el ardid fraudulento y por lo tanto causando el perjuicio en la víctima al generarle una deuda.
Por esto, tras enumerar toda la prueba recabada en su contra como parte de la investigación, la fiscal pidió llevar a juicio a la pareja acusados como coautores del delito de abuso de firma en blanco. Dado que la expectativa de pena para el delito, en caso de arribar a una condena, es inferior a los tres años de prisión, Pizzipaulo requirió la intervención de un tribunal unipersonal. El abogado querellante adhirió al pedido de la fiscalía.
Tras escuchar a las partes, la jueza de garantías a cargo de la audiencia elevó el caso a juicio en los términos requeridos por la fiscalía. Ahora, la Oficina Judicial deberá fijar la fecha para la realización del debate.