Pablo Montanaro
montanarop@lmneuquen.com.ar
Neuquén.- “Estudié medicina porque quería ayudar a la gente”, afirma Marianella Rodríguez, pediatra del hospital de Junín de los Andes, para explicar por qué un día decidió emprender vuelo hacia Guinea Bissau, un país tan joven como pobre del oeste de África, con el objetivo de aportar sus conocimientos para disminuir la mortalidad infantil.
Un tiempo antes de su viaje, esta joven médica nacida hace 37 años en La Pampa, criada en la localidad rionegrina de Villa Regina y egresada de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Plata, se inscribió para participar de una misión humanitaria de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), que brinda asistencia médica a poblaciones víctimas de catástrofes naturales, conflictos armados y epidemias. Al poco tiempo de anotarse y presentar su currículum, la llamaron de la organización para ingresar a un proyecto. Asegura que MSF es “la única organización humanitaria que muestra la realidad de los lugares”.
Antes de llegar al hospital de referencia de la región Bafatá, se informó sobre el país africano y se sorprendió al leer que ocupaba el quinto lugar a nivel mundial con mayor mortalidad infantil –con entre 150 y 250 niños muertos cada 1000 nacimientos– y que la primera causa de muerte infantil es la malaria.
“Uno puede tener información y datos, pero cuando estás en terreno, cuando lo vivís día tras día, es bastante alarmante. Precisamente, el objetivo que propone el proyecto de Médicos Sin Fronteras es disminuir ese alto índice de mortalidad en pacientes menores de 5 años”.
Explica que Guinea carece de un hospital tal como lo concebimos nosotros, sino que se trata de una estructura edilicia muy antigua “con personal muy poco calificado, con escasos recursos tanto en medicación como en infraestructura, que se reflejaba en que no había electricidad gran parte del día”.
MSF montó tiendas de campañas porque “a medida que aumenta el número de pacientes que se van internando, esa estructura edilicia resulta pequeña para recibir y atender a todos”.
Confiesa que fue con la idea de salvar vidas, “si eran 300 niños mejor”, pero también su labor se volcó a la formación de los médicos del lugar. Le pareció absurdo que el país no tuviera médicos, y los que había “tenían un nivel muy bajo”. “Son personas de Guinea o Senegal que estudian medicina en una universidad cubana. Primero tuve que formarlos como médicos en muchos aspectos y después como pediatras, que sepan cómo tratar y prevenir las enfermedades, que en realidad pasa en cualquier lugar del mundo pero ahí se sabe que cuando uno se va, esos chicos no tienen a nadie para recurrir”, describe.
Además, Marianella capacitó a enfermeros porque muchas veces tienen que actuar de médicos. “Es muy difícil ir a formar a alguien para que esté capacitado de sacar de un coma a un niño y quedarse de brazos cruzados. Los niños llegan muy graves al hospital, en estado de coma o convulsionando”, precisa.
Su estadía en Guinea se extendió por seis meses en condiciones extremas y limitadas. Considera que quienes se suman a MSF “son un poco aventureros”. “A veces tenés que comer lo mismo durante varios días, o dormir en lugares poco habituales o se te hace complicado llegar al lugar de trabajo. Pero uno se adapta, ayudar es mucho más fuerte que las limitaciones a las que te enfrentás”.
“Es un país indefenso. Si no hubiese estado allí, nadie lo habría hecho”, concluye.
Es una población librada a su suerte. Los niños llegan al hospital muy graves, en coma o con convulsiones”. Marianella Rodríguez. Pediatra hospital Junín
Guinea Bissau ocupa el quinto lugar a nivel mundial con mayor mortalidad infantil. La malaria es la primera causa de muerte en niños.
Acciones médicas en más de 60 países
Médicos Sin Fronteras (MSF) se encuentra actualmente haciendo una campaña de sensibilización en esta ciudad, donde un equipo recorre las calles para dar a conocer el trabajo médico-humanitario de la organización e invitar al público a apoyar sus proyectos.
MSF cuenta con más de 2000 socios provenientes de Neuquén, que con sus aportes contribuyen a aliviar la situación de poblaciones afectadas por guerras, catástrofes naturales y epidemias. “Gracias a los aportes y el compromiso activo de socios y donantes, nuestros equipos prestan atención médica de emergencia en favor de quienes más lo necesitan”, comentó Laura Allende, responsable de Recaudación de Fondos de MSF.
Actualmente, la organización cuenta con 446 proyectos de acción médica en 69 países.