Buenos aires.- Habrá que buscar en los libros para encontrar un regreso con semejante impacto anímico y futbolístico en un equipo. En el tenis, claro, hay un caso reciente: el de Juan Martín del Potro, otro hombre acosado por las lesiones en un mismo lugar (en su caso, la muñeca) que pensó en dejar la actividad y que volvió para quedarse con toda la gloria.
En el fútbol de Primera, Fernando Gago transita un camino del que muchos dudaban seriamente. También sufrió (dos roturas de tendón de Aquiles ante River), pero también superó los fantasmas del retiro y volvió para conducir a este Boca rumbo a la punta.
Desde su regreso, el equipo ganó todo lo que jugó de manera oficial: cinco partidos al hilo para el 5; cinco victorias consecutivas y ante equipos de fuste y en hilera, como San Lorenzo, Racing y River. “Después de tanto tiempo afuera, en lo único que pienso es en seguir jugando más partidos en este club. No pierdo la cabeza por nada más”, dice el capitán.
Un líder que juega
Gago no sólo es el líder que acaba de renovar por tres años más. Es, hoy, la bandera en cancha de este Boca. El ídolo después del ídolo (Guillermo, su DT). El que marca el horizonte en un escenario complejo por la salida de Carlos Tevez. “Este equipo está en el buen camino. No es lo mismo jugar amistosos que por los puntos, la exigencia es otra. Nosotros tuvimos un verano con partidos buenos y partidos malos, pero nos mantuvimos bien”, reflexionó el volante sobre un verano lleno de vaivenes (futbolísticos y de conducta) para el puntero que ratificó su condición de visitante ante Banfield.
15 puntos en cinco partidos, eficacia total para Gago.
El volante regresó a fines de 2016 de visitante ante San Lorenzo (3-1), de local contra Racing (4-2), frente a River en el Monumental (4-2) y contra Colón (4-1). Este año, con Banfield (2-0).