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Nadie se hubiera imaginado nunca que una puteada al Presidente con un posterior "corte de manga" tendría derivaciones políticas y jurídicas en la República Argentina. Mucho menos si aquel episodio ocurría en Neuquén.
Pero lo cierto es que ocurrió y tuvo como protagonista al entonces presidente Carlos Saúl Menem durante una visita que realizó en abril de 1993 a esta provincia patagónica para poner en marcha la Planta Industrial de Agua Pesada de Arroyito (PIAP). Aquel viaje lo aprovechó para visitar el diario La Mañana del Sur, recientemente inaugurado por el empresario Julio Ramos, propietario de Ámbito Financiero.
El periodista Ignacio Zuleta, quien en ese entonces trabajaba para Ámbito, pero también venía a Neuquén para colaborar con el nuevo proyecto periodístico, recordó aquel episodio que tuvo un impacto nacional y obligó a una modificación del Código Penal Argentino.
"En el viaje que se hizo desde el aeropuerto al diario, una mujer interrumpió el paso del auto de Menem y lo insultó con un corte de manga. La Policía la dejó detenida y se le inició una causa por desacato (una figura que condenaba los insultos o injurias a cualquier funcionario público). Cuando Menem llegó al diario, le contaron lo que había ocurrido con esta vecina e inmediatamente ordenó que la liberen. Pero eso no quedó ahí. Inmediatamente levantó el teléfono desde Neuquén y llamó a sus ministros a que manden un proyecto de Ley al Congreso para derogar el delito de desacato", recordó Zuleta.
En efecto, el proyecto fue posteriormente aprobado por los legisladores y a partir de ese momento esta polémica figura dejó de existir para las leyes argentinas.
Lo que muchos no sabían es que Menem aprovechó aquel incidente ocurrido en Neuquén para cumplir con un dictamen de la Corte Interamericana en el que le ordenaba al gobierno argentino derogara el cuestionado artículo 244 del Código Penal.
"El caso tenía un gran trasfondo político porque en 1992 un juez de la Corte Suprema (Augusto César Belluscio) le había iniciado un juicio al periodista de Página 12, Horacio Verbitsky, precisamente por desacato, a raíz de un artículo publicado en el que trataba al magistrado de "asqueroso", recordó Zuleta.
El artículo en cuestión estaba relacionado con una entrevista dada por Belluscio en la cual había manifestado, entre otras cosas, que un proyecto de reforma para ampliar la Corte Suprema con dos Ministros adicionales le había dado “asco".
La cuestión es que en primera instancia, la Justicia Federal condenó a Verbitsky atribuyéndole la intención de difamar al Ministro, posteriormente la Cámara Nacional de Apelaciones confirmó la sentencia, el caso llegó la Corte Suprema de la Nación y finalmente intervino la Corte Interamericana de Derechos Humanos que le dio la razón al periodista.
"Hasta ese momento, el gobierno argentino no había cumplido con la derogación de este decreto. Menem aprovechó el incidente de protagonizó esta mujer de Neuquén para acatar aquel mandato", indicó Zuleta. La ley 24.198, que derogó el artículo 244 del Código Penal Argentino sobre desacato, fue sancionada el 12 de mayo de 1993 y promulgada el 31 de mayo del mismo año.
"El delito de desacato era muy importante porque prohibía los insultos a los funcionarios. No podías insultar a un juez, a un ministro ni a ninguna autoridad porque te iniciaban una causa. El argumento de la derogación era que se trataba de un delito vinculado a la antigüedad y a la protección de la investidura de los reyes", recordó.
Lo cierto es que el caso quedó olvidado en el tiempo y pocos son los que conocen los orígenes de aquel decreto. La muerte del ex presidente, la necesidad de recordar anécdotas y la memoria de un periodista vuelven a reflotar esta insólita historia que nació con una puteada neuquina, pero que tuvo el impacto que nunca nadie hubiera imaginado.