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El Banco Central (BCRA) decidió restringir esta semana aún más el cepo cambiario para aliviar la presión sobre las deterioradas reservas, que para varios economistas ya están en niveles “críticos”. La entidad que preside Miguel Ángel Pesce dispuso una retención del 35% (a cuenta de Ganancias y Bienes Personales) para la compra de dólar ahorro o los gastos con tarjeta en el exterior. Estos últimos, además, restarán parte del cupo mensual de u$s 200 que pueden comprarse.
Con los nuevos anuncios, el dólar saltó $30 en una semana, hasta los 130 pesos, y su valor quedó compuesto de la siguiente manera: Valor del dólar oficial + 30% del impuesto PAIS (que ya se aplicaba para la compra de moneda extranjera) + 35% de la nueva retención (a cuenta de Ganancias y Bienes Personales).
El fuerte aumento que tuvo la divisa hará subir a su vez varias tarifas que están dolarizadas, como las de los servicios de streaming. Así, por ejemplo, un plan de Spotify por u$s 1,89 costaría con el dólar oficial sin recargo $149, pero sumándole luego el Impuesto PAIS (para estos servicios del 8%, no del 30%) y el nuevo recargo del 35%, quedaría una tarifa final de $214 (contra 161 pesos antes).
Además de los clásicos Spotify y Netflix, el aumento de tarifas llegará a otros servicios con precios dolarizados, como los de Apple Store, Google (Drive, Gmail), DropBox y Steam, entre otros.
Aunque la nueva disposición no modifica el tope de u$s 200 que puede comprarse mensualmente, los consumos hechos en moneda extranjera restarán cupo para los meses siguientes. Así, si un mes se gastaron u$s 400 con la tarjeta, durante dos meses no podrán comprarse los u$s 200 autorizados.
El problema es que también las tarifas de los servicios de streaming descontarán cupo de compra: si, por ejemplo, un mes se pagó u$s 7 de tarifa, al mes siguiente sólo se podrán comprar u$s 193.
Este descuento de cupo ocurrirá sólo si el resumen de la tarjeta llega en dólares, pero no en pesos. En ese sentido, desde el Banco Central aclararon que "si en la tarjeta llega un consumo en dólares, se paga impuesto (PAIS, del 30%) y retención (la nueva del 35%) y consume cupo (de compra mensual de dólares), pero si el consumo es en pesos no se paga impuesto ni retención".
El nuevo recargo del 35% será a cuenta del pago de Ganancias y Bienes Personales y al final del año fiscal se podrá pedir su reintegro. Quienes no aporten a ninguno de esos dos impuestos podrán reclamar la devolución “una vez finalizado el año calendario en que se efectuó la percepción", pero no hubo más detalles de cómo será la gestión.
Para pedir el reintegro, habrá que entrar a un micrositio que habilitará la AFIP, donde se podrán ver y seleccionar las percepciones que fueron efectuadas e informadas por los agentes de percepción. Si hubiera operaciones no informadas, el sistema permitirá agregarlas manualmente. En todos los casos se deberá presentar el extracto bancario, resumen de la tarjeta y comprobante de la percepción, entre otra documentación, y luego la AFIP decidirá si aprueba o rechaza el pedido.
Por otra parte, las operaciones que quedarán exentas del 35% son las vinculadas a prestaciones de salud, compra de medicamentos, compra de libros en cualquier formato, uso de plataformas educativas, gastos de investigación en el ámbito estatal y universitario, y la adquisición en el exterior de materiales de equipamiento para la lucha contra incendios y la protección civil.
Con las nuevas trabas cambiarias, el escenario quedó con varios tipos de cotizaciones diferentes para la divisa estadounidense:
Otras medidas financieras
Por otra parte, para frenar la sangría de dólares, el Gobierno aumentó de 5 a 15 días el “parking” para la venta de bonos en el exterior a través del “contado con liqui”.
En la jerga financiera, el “parking” (estacionamiento) son los días que un inversor que compró bonos en pesos debe mantenerlos en su cartera (“estacionados”) antes de poder venderlos en dólares en el exterior. Por eso, aumentando a 15 días el parking el BCRA busca restringir el contado con liqui, que genera dólares que quedan en el exterior y no en la plaza local.
Por otro lado, las nuevas normas cambiarias también apuntan contra las compras de divisas que hacen las empresas para pagar deudas en dólares, otro de los canales por donde perdía reservas el Banco Central.
En ese sentido, la autoridad monetaria dispuso que las empresas que tengan deudas superiores a u$s 1 millón mensuales sólo podrán acceder al dólar oficial por un 40% del total adeudado y el resto deberán renegociarlo. Para varios economistas, esto podría llevar a varias compañías directamente a un default.