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Adaptarse a la vida universitaria nunca fue fácil. Este año, y luego de que la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) definiera el regreso a las clases presenciales, los jóvenes ingresantes se afrontan a otro desafío: además de llegar a una institución nueva con otras normas de cursada, deben readaptarse a los estudios in situ después de dos años de secundaria virtual.
Aunque no hay aún evaluaciones que pongan el foco en los contenidos que absorbieron los nuevos alumnos universitarios durante sus últimos dos años de educación media, la experiencia de 2021 demostró que eran muchos los que abandonaban la cursada del primer año de la universidad por las dificultades para adaptarse al nivel superior con las herramientas que traían de la escuela media. Por eso, la UNCo comenzó a trabajar en un plan de tutorías para acompañar a los ingresantes en ese trayecto.
Lidia López, secretaria académica de esta casa de estudios, explicó que hay un total de 141 estudiantes avanzados que reciben un estipendio por parte de la institución para oficiar como tutores de los ingresantes. Según detalló, fueron capacitados por la Secretaría de Bienestar Universitario en distintas temáticas para que puedan ofrecer contención psicológica y brindar consejos sobre técnicas de estudios y adaptación a las cursadas de la Universidad. Sin embargo, el mayor valor que pueden aportar es la propia experiencia: hace no muchos años, ellos también pasaron por esa situación, y se adaptaron con éxitos a sus estudios.
Los tutores están activos en todas las sedes de la Universidad, que se reparte en las provincias de Río Negro y Neuquén, y en su primer año de aplicación esos servicios fueron solicitados por el 30% de los ingresantes. Como se trata de una opción voluntaria, los nuevos alumnos deciden si pedir o no consejos a los estudiantes mayores y, con el paso de los meses, muchos aceptan el valor que tiene recibir ese tipo de consejos.
"Al principio, al ingresante le cuesta entender la estrategia, pero cuando lo comprenden, se enganchan enseguida porque ven la ventaja que tiene recibir el consejo para empezar a hacer una planificación del estudio o tener la agenda de los parciales", dijo López sobre este programa, que recibe apoyo de Nación.
La secretaria agregó que recién en el segundo cuatrimestre tendrán un diagnóstico acabado del nivel que traen los estudiantes desde el secundario. Sin embargo, y atentos a que los ingresantes de 2022 empiezan a cursar después de dos años de virtualidad en el secundario, muchos profesores universitarios planifican sus clases con repasos adicionales, casi considerando que los jóvenes empiezan "de cero" cuando entran al campus.
Regreso paulatino a la presencialidad
A partir de las mejores condiciones sanitarias, el campus de la Universidad en Neuquén capital volvió a poblarse de estudiantes. Los que recorran los parques o las bibliotecas podrán ver a los jóvenes repasando sus apuntes o conversando, aunque aún hay algunas asignaturas que se siguen dictando de manera virtual.
López explicó que aquellas asignaturas que se dan en aulas masivas, como las primeras que se dictan en ingeniería, mantienen la modalidad virtual. En primera instancia, se había elegido esta opción porque los aforos no permitían tal concentración de estudiantes. Ahora, el aforo es libre pero, por cuestiones de planificación docente, continúan con las clases sin presencialidad y lo harán por algunas semanas más.
Evitar las aulas superpobladas se hace aún más difícil en este contexto, cuando la UNCo tuvo su número récord de preinscriptos, que son aquellos que expresan su voluntad por cursar una carrera aunque aún no completaron toda la documentación exigida. En 2022, entraron a la universidad 15600 ingresantes, mientras que el año anterior la cifra no había alcanzado los 15 mil y el número era de sólo 14 mil en 2020. "Vamos en una pendiente ascendente", dijo López.
Por su parte, las autoridades de la UNCo ya discuten la posibilidad de implementar una modalidad mixta para sacar ventaja de las nuevas tecnologías y favorecer la participación de los estudiantes. "Lo cierto es que todas nuestras carreras son presenciales, pero tenemos muchos pedidos de alumnos del interior que no quieren mudarse a la capital para estudiar, o de algunos que prefieren las clases virtuales para compaginar el estudio con la actividad laboral", afirmó.
En ese contexto, se definió que los estudiantes pueden reemplazar la presencia en clases por clases sincrónicas; es decir, clases dictadas por video conferencia en tiempo real. La normativa implica que pueden cursar hasta el 50% de las clases de esta manera, y siempre y cuando los docentes las dicten en un espacio institucional.
La Universidad trabaja en el desarrollo de aulas híbridas. Así, un docente puede dar una clase frente a alumnos allí presentes al tiempo que una cámara registra su alocución para otros estudiantes que lo observan por streaming. Sin embargo, López agregó que las mayores dificultades para garantizar las clases bajo esta modalidad son los obstáculos de acceso a un buen ancho de banda y a dispositivos para docentes y alumnos.
Quizás por fallas de conectividad o por dificultades de aprendizaje basadas en la preparación secundaria, en la Universidad notaron un gran porcentaje de alumnos que abandonaban la cursada virtual durante 2021. Sin embargo, muchos de esos estudiantes se reinscribieron en las materias con la idea de retomar sus estudios este año. Con la incorporación de las clases presenciales, desde la UNCo auguran más éxito para los interesados en graduarse en esta casa de estudios.