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Una discusión absurda por los caballos derivó en un crimen en medio de la misa tras la cabalgata de peregrinación a la Virgen de Luján en Bajada del Agrio. El asesino, Ismael Abelino Flores (28), fue condenado este viernes a 10 años de prisión por dar muerte de una puñalada a Dante Poblete Centurión (23) el 18 de mayo de 2019.
El tribunal integrado por Carolina González, Bibiana Ojeda y Raúl Aufranc resolvió por unanimidad dictar la pena de 10 años de prisión a Flores. La fiscalía había solicitado 12 y 6 meses de condena, mientras que el defensor pidió la mínima de 8 años.
La audiencia fue transmitida por Youtube y si bien el defensor Pablo Méndez se opuso, la jueza González aclaró que la difusión pública de la misma se encuadra dentro del Código Procesal Penal por lo que permitió su emisión.
El crimen
La noche previa al crimen, Dante Poblete Centurión había dejado su caballo ensillado y listo para que al regresar del trabajo salir de inmediato a la cabalgata de peregrinación de la cual participó los últimos 10 años, salvo en 2018 que una fractura lo dejó sin poder acudir.
El joven de 23 años era muy devoto y acudía a la cabalgata para cumplir una promesa a la Virgen.
El recorrido de Las Lajas a Bajada del Agrio no tuvo mayores complicaciones, pero Flores venía consumiendo alcohol y en el predio donde se realizó la celebración eucarística continuó tomando.
De hecho, algunos testigos que declararon en el juicio aclararon que Flores “estaba buscando pelea”.
El desencadenante de la agresión fue un toque de caballos que tuvo con Poblete con el cual también discutió por la ubicación de los padrillos en el predio.
De manera artera, a las 19:35, cuando el joven se encontraba en plena misa, Flores lo buscó y le asestó una puñalada en el pecho ante el horror de los cientos de asistentes.
Si bien lo asistieron en el lugar, una ambulancia lo trasladó de inmediato al hospital de la localidad donde falleció producto de la gravedad de la herida.
El autor de la puñalada escapó abandonando su caballo y fue detenido tras una breve persecución en cercanías del puente sobre el arroyo Pilmatue.
A principios de marzo, Flores fue juzgado y declarado responsable crimen.
Debate
La convención probatoria a la que llegaron a un acuerdo la fiscalía y la defensa dicta: “Flores al momento del hecho presentada una ebriedad simple e incompleta producto de consumo de alcohol y dicho estado no le habría impedido dirigir sus acciones y su conducta”.
A la hora de analizar atenuantes y agravantes, los jueces determinaron que la pena se veía atenuada porque Flores no tenía antecedentes condenatorios, carecía de instrucción y que siempre estuvo a derecho.
Algunos de los agravantes contemplados fueron el hecho de que se concretó el crimen en medio de una celebración religiosa y la juventud de la víctima.
La mamá de la víctima, María del Valle Centurión, participó vía Zoom de la audiencia de cesura y tomó la palabra para contar todo su pesar.
“Ayer (por el jueves) se cumplieron 15 meses desde que llevé a mi hijo a su última morada. Le pedí que me diera fuerza para defenderlo hoy (viernes) en esta audiencia. Por favor, yo quiero justicia para mi hijo que jamás tuvo problemas con nadie”, anunció la dolida madre.
Mi hijo no se merecía semejante horror. Trabajaba desde hacía 10 años en el mismo lugar y no desperdiciaba el dinero en vicios. Ayudaba a la abuela y a nosotros”, describió María del Valle.
Respecto del daño colateral que generó el crimen, explicó: “Una de mis hijas que estuvo en la misa al momento del crimen está con tratamiento psicológico. La otra nena, que cursaba la secundaria, comenzó a sufrir ataques de pánico, angustia, se autolesiona y durante las crisis la tenían que medicarla”.