Buenos aires.- Un estudiante de tercer año de una escuela de la localidad bonaerense de Ramos Mejía ingresó al establecimiento escolar con dos armas de fuego, aunque poco después él mismo alertó de esto al 911.
El hecho ocurrió el viernes último en la Escuela Media N°6 Félix Bogado del partido de La Matanza, cuando el alumno informó al 911 que “había llevado una pistola”, por lo que una patrulla policial se acercó de inmediato al lugar. Al llegar la policía se reunió con los directivos, quienes tomaron conocimiento de la situación. Era la hora del recreo, pero el joven se había quedado en el aula. La policía se quedó en el despacho del director, y el preceptor y docente tutor se acercaron el aula a hablar con el chico. La buena relación entre el adolescente y los dos enviados del colegio transformó lo que pudo ser una tragedia en una solución serena, en la que el chico relató su drama y lloró sin parar. Enseguida entregó el arma, las municiones y el cuchillo que tenía en sus prendas al director y luego indicó que había más material en su mochila.
Al parecer, el joven había también informado de lo que había hecho a su madre, quien se acercó a la escuela y lo retiró tras ser contenidos ambos por personal especializado. “Al resto de los alumnos se les informó que se sentía mal y nadie tuvo contacto con la Policía. Los chicos se enteraron de lo que había sucedido al día siguiente por un video que se viralizó en las redes, donde el niño que llevó las armas se había filmado al ingreso de la escuela mostrándolas”, describió una fuente del Ministerio de Educación bonaerense.
Durante el fin de semana un equipo psicopedagógico trabajó con el niño y su familia, mientras que ayer a la mañana se reunió con los padres y estudiantes del resto del colegio para hablar sobre lo sucedido, ya que, aseguraron, “el foco está puesto en el bienestar de los estudiantes”.
Nicolás, papá de uno de los compañeros del chico, contó: “El nene venía con muchos problemas y dijo que iba a hacer algo para irse de la escuela. Estamos sorprendidos porque era el delegado del curso, buen compañero y muy querido por el resto de los chicos”.
Fuentes policiales informaron que cuando se estaban revisando las armas de fuego en el despacho del director, un efectivo policial “realizó un disparo involuntario” sin provocar ninguna lesión en los presentes. Las armas pertenecían al padrastro del alumno, quien tenía portación legal, que demostró al aportar la documentación.
“El nene venía con muchos problemas y dijo que iba a hacer algo para irse de la escuela. Estamos sorprendidos porque era delegado del curso, buen compañero y muy querido por el resto”. Nicolás. Papá de un alumno
Pudo ser una masacre sin precedentes
Cuando el chico entregó todas sus armas y municiones, la Policía pudo comprobar que tenía un verdadero arsenal que incluía una pistola Bersa Thunder calibre .380 con 13 cartuchos intactos en su cargador y uno en la recámara; un cuchillo de caza tipo Bowie; un pistolón Safari calibre .13 con un cartucho intacto y otro servido en su doble recámara; una caja de 20 balas calibre .380 Magnum; seis cartuchos intactos de calibre .13 y 16 balas calibre 12/70. De haberse decidido a usar todo esto, pudo haber causado una masacre sin precedentes en la historia escolar de Argentina.