En medio de un clima tenso, cargado por el asesinato de Luis Manuel Díaz, referente del partido opositor Acción Democrática, durante la campaña, y la condena a 14 años de Leopoldo López, lídero de Voluntad Popular, el actual presidente, Nicolás Maduro, instó a votar masivamente y a esperar los resultados en paz.
Maduro pidió convertir los comicios en una fiesta de convivencia y que todos los sectores respeten los resultados que emita el Consejo Nacional Electoral (CNE).
"Como presidente y como comandante en jefe de la Fuerza Armada, seré el primero en reconocer los resultados. Diré amén. Será la victoria de la paz", aseveró.
Dijo que la campaña electoral para los comicios fue "ejemplar", y en ese sentido aclaró que un "incidente mafioso" -por la muerte de Díaz-, se intentó usar para "decir que en Venezuela no hay libertad ni garantías".
Por su parte, Henrique Capriles, líder de la oposición apuntó a estas elecciones como "el punto de partida para el cambio que vendrá".
De cumplirse los pronósticos, con una mayoría simple, la oposición podrá aprobar presupuesto, investigar a funcionarios públicos, introducir enmiendas a la Constitución, entre otras cosas; mientras que con la mayoría calificada (más de 100 diputados), podrían sancionar leyes habilitantes y con dos tercios de los escaños, promulgar o modificar leyes orgánicas o convocar a una Asamblea Nacional Constituyente.
¿Quién vela por el proceso electoral?
Además del Consejo Nacional Electoral (CNE), responsable de garantizar la integridad de los comicios, habrá veedores internacionales. Han sido invitados desde ex presidentes como José Luis Rodríguez Zapatero de España y organizaciones como Unasur, Mercosur, Celac y el Alba.