Luego, la mujer explicó que "estaba enamorada" y relató: "Durante los primeros meses me mostró su lado más encantador. Pero a los dos meses de mudarnos juntos y sucedió el primer hecho de violencia. Me agarró del cuello y empezó a pegarme trompadas hasta noquearme. Lo único que me acuerdo es que, cuando me desperté, estaba en el hospital y había policías, porque desde el hospital los habían llamado", recordó.
Tras ese primer hecho, Karina interpuso una medida cautelar. Pero él la sedujo nuevamente y, cuando volvieron a estar juntos, la acompañó a retirar la denuncia. "Tenía la esperanza de que hubiera cambiado", aclaró la mujer.
"En abril de este año empezaron de nuevo los ataques de celos y los maltratos, me agarraba del cuello hasta dejarme sin aire", detalló.
Pese a todo, Karina sólo quiere que él haga un tratamiento. "Me alcanza con que no vuelva a molestarme, por eso elegí la probation", concluyó.
En la fiscalía sólo denunció maltrato
La Justicia intervino por una denuncia de maltrato. Y en la formulación de cargos la fiscalía acusó al agresor por "lesiones leves agravadas" por la relación de pareja y haber mediado violencia de género. Como el delito tiene una pena de menos de tres años de prisión, y el acusado no tenía antecedentes, se acordó una probation: debe cumplir un tratamiento psicológico.