{# #} {# #}
El reptil salió del motor y sorprendió al conductor, que volvía a Trelew luego de pasar el día en una playa cercana. Qué hacer en estos casos.
El culebra de alrededor de un metro y medio se estiraba sobre el parabrisas del auto, del lado de afuer. “Mirá que larga”, se le escucha decir al acompañante mientras el conductor, a muy baja velocidad, se tira a la izquierda, pone las balizas y detiene la marcha.
Antes de que se bajara, se ve que el animal desaparece súbitamente de la vista, aparentemente volviendo al lugar de donde había salido: el motor del vehículo marca Renault.
Una vez afuera, con ayuda de un palo y a la vez grabando todo, el automovilista intenta sin demasiado éxito enganchar al animal. Adentro, desde el lugar del acompañante, otro hombre también filma el momento.
Luego de varios segundos, esquivando una y otra vez el palo de escoba, la culebra desciende por el lateral derecho del vehículo hasta el asfalto.
En las imágenes se la ve desplazarse velozmente, subir el cordón de la vereda casi como si no existiera, seguir por las lajas a pleno sol y perderse finalmente en el pasto cercano.
“Chau, a casa”, la despide el hombre que captó cada uno de sus movimientos con el celular. Venía con dos acompañantes de la playa el Faro, cercana a Rawson, en la que habían ido a pasar el día. Un lugar donde en estas épocas del año, suelen aparecer estos animales.
Lo que suponen es que la serpiente se refugió cerca del motor y cuando el grupo emprendió la retiradada, se convirtió en una involuntaria pasajera. Hasta que decidió salir, en las inmediaciones de la Rotonda 5 de Octubre, ya en el acceso a Trelew, tras unos 80 kilómetros de recorrido.
Las imágenes, difundidas por FM Tropical, empezaron a circular en las redes. Y consultados por medios locales, especialistas explicaron que este tipo de situaciones pueden ocurrir cuando se estacionan los autos cerca de áreas naturales, ya que los reptiles buscan refugio en los vehículos.
Tanto las autoridades como los expertos recomiendan, entonces, tomar algunas precauciones en esas circunstancias, tanto en zonas rurales como costeras. Y en caso de que se produzca este tipo de “encuentros” sorpresivos, dan otro consejo.
“Como siempre decimos; no hay que intentar agarrarlas ni matarlas”, explicó Víctor Fratto, especialista en fauna local, en declaraciones radiales a Cadena Tiempo.
Y agregó: “La recomendación, ante la duda, es manejarnos como si fuesen venenosas y dar aviso”.
El especialista también explicó que en “en esta época del año puede ser más común toparnos con alguna yarará o ratonera, que es la que puede causar más susto”.
La gente que frecuenta la zona costera circundante a la capital de Chubut está más o menos acostumbrada a los encuentros de este tipo, aunque cada tanto se genera algo de revuelo por la aparición particular, como la de este caso.
En febrero de 2020, por ejemplo, vecinos fotografiaron sobre el asfalto de un acceso a la misma zona costera de El Faro una serpiente que sorprendía por su gran tamaño. La imagen se viralizó en las redes sociales.
En aquel momento, Diario Jornada informó que luego de tomar las imágenes, la gente había dejado al reptil en su ambiente natural, sin molestarlo.
Por las características que presentaba en las fotos, se indicó que seguramente se trataba de una culebra ratonera, que como la mayoría de los tipos de esta especie, no es agresiva. Sin embargo, su pueden volverse hostiles si se las molesta.
En ese sentido, los habitantes de esa zona de playas suelen pedirles a los visitantes ocasionales y turistas que, en caso de encontrarse con alguno de estos ejemplares, eviten molestarlos, lastimarlos o intentar matarlos, ya que son una especie autóctona y fundamental para el equilibrio natural de la zona.