Dinero
A esto, Argañaraz agregó que «Villarreal hacía pasar gente a cambio de dinero y eso lo sabían todas las bandas» y que también se encargaba de los cacheos: «Mi madre fue cacheada por usted», le achacó durante un careo.
Sobre el supuesto pago de coimas al subcomisario Carlos Díaz, ex segundo jefe de la seccional séptima, Argañaraz dijo que Villarreal le pedía plata para ese fin, mientras que éste negó haberlo hecho alguna vez y dijo que el policía entraba de vez en cuando al local para ver cómo estaba todo.
Villarreal, cuyo rostro se vio reflejado casi toda la lectura en las pantallas de la sala, sólo se emocionó y se refregó los ojos cuando se leyó cómo participó de las tareas de rescate de las víctimas.
«Entré tres veces a sacar chicos, esos mismos que siempre había cuidado, pero después por el humo y mi sobrepeso no pude más (...) Intenté abrir la puerta de emergencia, pero estaba cerrada con alambre, entonces busqué una manguera y le empecé a tirar agua a la gente. Después me acordé que había una puerta en el primer piso y fui con los bomberos, que hicieron un agujero en la pared y rescataron a algunos por ahí», declaró.
Para sorpresa de algunos padres, Villarreal sostuvo que «Cromagnon era un lugar seguro en el que había material ignífugo, si no, yo no hubiera trabajado allí».