En la casa se encontraban el concejal junto a su esposa y sus cinco hijos, de entre 7 y 17 años. Todos fueron maniatados y encerrados en diferentes habitaciones de la vivienda. Les sacaron elementos que son "fáciles de llevar", como celulares, cámaras de fotos, relojes y dinero en efectivo.
El comisario Díaz Pérez destacó que ningún integrante de la familia resultó lesionado, pero sí fueron todos agredidos verbalmente. "Fue toda una situación traumática de
violencia física y psicológica", expresó el comisario en diálogo con LU5, al decir que para la familia fue "un trance del que cuesta recuperarse".
"Creemos que sí sabían que era un concejal porque fueron directamente al domicilio a sabiendas que estaba la familia allí", contó Díaz Pérez y agregó que Coggiola tardó media hora en llamar a la Policía luego de que se fueron los delincuentes porque tenía miedo por su familia, según declaró.
Por otro lado, el comisario contó que el barrio privado cuenta con tres vigiladores, que no advirtieron la situación, así como los vecinos no observaron movimientos extraños. También detalló que no hay cámaras de seguridad en el lugar.
La Policía estima que los delincuentes estuvieron unos 40 minutos en la vivienda y que algún vehículo lo estaría esperando del otro lado del cerco perimetral.