San martín de los andes.- “Estoy agotada pero estoy feliz”. Como un desahogo, Yaquelín (39 años) celebró la unificación en 17 años que deberá cumplir su ex esposo por abusar de dos de sus hijas mayores. Aún resta investigar otro abuso con respecto a la nena que tienen en común.
Fueron muchos años de lucha para una madre que soportó el peso de que sus hijas fueran víctimas de abuso por parte de quien era su pareja cuando la familia vivía en San Martín de los Andes. Hoy sus hijas tienen 20, 14 y 11 años. Es tal el trauma psicológico de la menor, que hasta el momento no ha podido más que dar indicios de haber sufrido abusos por parte de su padre, uno de ellos es no poder pronunciar su apellido ni siquiera escribirlo.
En noviembre de 2013 lo condenaron a 13 años y seis meses de prisión por abuso gravemente ultrajante, calificado por la convivencia en perjuicio de la nena mayor. Dos años más tarde, en octubre de 2015, le dieron 5 años de cárcel por abuso sexual simple, calificado por la convivencia y por coacción en perjuicio de la segunda. En octubre pasado se unificaron esas condenas en 15 años. Tras el juicio, la propia madre, al rever la cámara Gesell, detectó otro hecho y se lo hizo saber al fiscal. Por ese nuevo episodio, el hombre fue condenado a tres años de prisión en febrero de 2016 y el viernes le unificaron las tres condenas en 17 años.
“Sabíamos que teníamos 15 años firmes y nos podrían haber dado sólo uno de la última condena, pero la decisión de los jueces fue unánime en dos años más”, destacó Yaquelín en diálogo con LM Neuquén. Teniendo en cuenta que el hombre está preso desde junio del 2012, primero con preventiva y luego condenado, espera que al cumplir la mitad de la pena, la Justicia no lo beneficie con salidas transitorias. “Es un perverso, se tendría que morir ahí adentro”, expresó.
Por último, agradeció el acompañamiento y asesoramiento eternos de su abogado, Carlos Sánchez Galarce, “quien estuvo desde el primer momento y es como un padre de corazón para mis nenas”.
“Mis hijas sintieron una tranquilidad y una felicidad enorme, la mayor más que nada, quien fue la que me acompañó durante todo el proceso”. Yaquelín. Madre de las víctimas de abuso y violación