El protagonista de la famosa saga Harry Potter, Daniel Radcliffe, confesó en una entrevista con el director y fotógrafo Sam Jones (difundida en Youtube), sus problemas con el alcohol tras la fama que alcanzó con el film. “Estar sumamente borracho me ayudaba a lidiar con la fama”, relató el actor.
La vida de Radcliffe cambió en 2001, cuando tenía 12 años y se convirtió en una estrella.
“En mi caso, la forma más rápida de olvidar que estaba siendo analizado en todo momento por todo el mundo era estar muy borracho. Y cuando estás borracho, piensas: ‘Oh, la gente me mira aún más, pero es porque estoy tan borracho, así que tal vez debería beber más para ignorarlos aún más”.
Radcliffe, que actualmente tiene 29 años, agregó: “No hay forma de salir de eso cuando empiezas tan joven. Es como cuando la gente habla de Justin Bieber. Yo les digo: ‘Su vida debe ser muy loca ahora’. Parece que por tener un gran trabajo y ser rico no tienes derecho a estar triste o incómodo”.
Daniel logró deshacerse de su adicción “después de años y varios intentos”. También contó que sus amigos lo apoyaron y lo ayudaron a superar su alcoholismo: “Me desperté una mañana después de una larga noche y dije: ‘Esto no está bien’. Cuando pienso en todo el caos, me digo que ahora estoy mucho más feliz”.
En 2017 (y a través de Facebook Live), Radcliffe había confesado que padece dispraxia, una condición cerebral que dificulta planear y coordinar movimientos físicos. El mal le impide atarse los cordones o realizar movimientos complejos que requieran una excesiva coordinación motriz.