Según confirmaron fuentes policiales, la vivienda ha sido blanco de una nueva balacera y afortunadamente no hay heridos. Los ataques corresponden al enfrentamiento que tienen dos familias por una disputa territorial, que causó la muerte de González.
Susana, la dueña de la casa, había contado a LM Neuquén que está cansada de los ataques, los cuales son frecuentes desde el día del crimen, en el que uno de sus hijos quedó involucrado. "Ya me cansé y temo por la vida de mis hijos, por eso fui a denunciar a la comisaría", había aclarado la mujer.
