Carolina Diocare
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Neuquén.- “Tengo miedo, no sé qué hacer, voy a vender todo y voy a volver a Alemania porque acá no se puede vivir más”, sentenció la abuela de 91 años que fue amordazada, atada, golpeada y asaltada por una banda de boqueteros que el viernes pasado ingresó a su casa del barrio Cumelén.
Con numerosos moretones en los brazos, el dolor de los golpes y una tranquilidad quebrada, la mujer afirmó que a pesar de que pasó más años en Argentina que en su país natal, ya no le es posible continuar viviendo en su casa.
“Argentina desgraciadamente es un país lindo, pero así no es vida, ya tuve suficiente”, aseguró la abuela con un acento alemán intacto, quien prefirió no dar mayores detalles de la violenta entradera que sufrió.
“La arrastraron dos metros, le pusieron una bolsa en la cabeza, la ataron con un cable negro y con un jogging le taparon la boca. Además, con un arma plateada le apuntaban a la cabeza y le pedían dólares”, detalló la fiscal Sandra Ruixo en la audiencia que se realizó el sábado.
En esa oportunidad, la fiscalía acusó a cinco de los ocho integrantes de la banda que lograron ser detenidos, por robo doblemente agravado por el uso de arma y por haber sido cometido en poblado y en banda.
Durante la audiencia se conoció que los detenidos son oriundos de Allen, Roca y Neuquén, quienes habrían realizado un trabajo de inteligencia. No se descartó la posibilidad de que exista un entregador. Con el aval del juez Diego Piedrabuena, los hombres quedaron con prisión preventiva por un plazo de tres meses.
Previo a tocarle el timbre a la abuela, los ladrones redujeron a cuatro albañiles que se encontraban trabajando al lado de su casa, los ataron con precintos y los encerraron en el baño tras robarles 600 pesos y celulares. Después se hicieron pasar por uno de los albañiles que conocía la mujer e irrumpieron en la vivienda. Para el golpe la banda utilizó dos vehículos.
“La arrastraron, le pusieron una bolsa en la cabeza, la ataron con un cable negro. Con un arma le apuntaron a la cabeza y le pidieron dólares”, relató la fiscal.
Golpe, persecución y detención
Se hizo pasar por albañil
Previo a tocarle el timbre a la abuela, los ladrones redujeron a cuatro albañiles que estaban trabajando al lado de su casa, los ataron con precintos y los encerraron en el baño tras robarles 600 pesos y celulares. Luego uno engañó a la abuela para entrar a su vivienda.
Escape frustrado
Un llamado alertó del robo y la Policía acudió al lugar. Dos quisieron huir en un Sandero, pero en medio de la persecución perdieron el control y chocaron en Novella y El Jarillal. Otro móvil logró demorar a los tres ladrones restantes en un Peugeot 206.