Neuquén > En su carta de presentación, Leandro Stepanchuc comienza confesando su amor por el transformismo. Ese arte milenario, de pelucas, maquillajes, pasos firmes en tacos altos e insidiosas pestañas a lo Marilyn Monroe, lo sedujo hace siete años. Es por eso que después de un año de éxito, mañana a la medianoche retoma su show en el casino de Cipolletti.
“Los shows son una vez por semana con un espectáculo distinto cada día. Cambia el formato, el vestuario, las caracterizaciones y participa la Tota y Makensy Mey. A veces llevamos algún artista invitado, bailarín o bailarina”, comentó el actor.
El show consta de cuadros grupales, individuales, personajes llenos de humor con una dinámica participativa del público. Comenzó en mayo del año pasado, y durante enero Leandro hizo temporada en Las Grutas, con su espectáculo "Fabulosas". Viajaron los doce del elenco y también se presentaron en Viedma y El Cóndor (Río Negro).
El humor se hace presente a fuerza de monólogos, en los que Leandro trata temas de actualidad: "Los construyo con noticias, nacionales o internacionales, cosas cómicas. No me meto con muertes o cosas trágicas, que puedan herir a alguien. También por partes tiene un tinte político, y en este sentido soy totalmente neutro”, relató Leandro.
Cada presentación realiza 16 o 17 temas musicales. Según el artista, con los años pudieron armar una estructura que funciona. Tienen una producción de vestuario armada que es gigante: “Tengo más ropa de Concha que de hombre”, señaló Leandro.
Cuidar la estética
En la ciudad, el transformismo empieza en el 2007 de la mano de Gustavo Lioy. De sus inicios a esta parte, y en estas tierras, al género más de una vez no se lo trató con el respeto debido. Es por eso que Leandro asegura que intenta hacer su arte de manera profesional: “Mi primera obra de transformismo fue 'Las estúpidas de siempre' con Gustavo. Después conocí gente, y empezamos con una estética más cuidada”.
Una búsqueda constante asegura que es la receta que sigue para renovarse, y el proceso de cada personaje siempre lleva aparejado tiempo y trabajo: “Hace rato estamos trabajando para hacer Edith Piaff. Lo vas armando, estudiando los gestos y demás; mientras otros se ponen unos tacos, una peluca así no más y salen”, dijo y agregó: “Fui a ver obras locales, y ves ediciones de los temas que hago yo. Me da un poco de pena, porque no cuesta armar sin robar el trabajo de otros”.
Stepanchuc estudió teatro e hizo la carrera de actor y profesor en la Escuela Superior de Bellas Artes, y para él eso le juega a favor, “porque me da otro lugar desde el que dirigir, armar la puesta en escena, la disciplina en los ensayos”. “Creo que hago un transformismo bien cuidado desde lo estético y lo profesional. Igual está bueno que todos lo puedan hacer”, dijo.
De esta manera, Leandro comienza el año en la región, con las pilas recargadas. Entre sus planes está el reestreno de “Maté a un tipo” en abril, y en mayo volverá con el reestreno de “Cuando te mueras del todo”. Por otra parte, están ensayando la obra “Mi mujer es el plomero”, que planean estrenar este año.