El fiscal general de Estados Unidos, William Barr, ordenó a la Oficina de Prisiones que se aplique la pena de muerte por inyección letal de pentobarbital a cinco presos condenados por asesinato. La última ejecución bajo este sistema se había realizado en 2003.
Barr explicó que volver a implementar esta pena: “Llevará la justicia a las víctimas de los crímenes más horribles” y agregó: “Algunos condenados torturaron y violaron a niños y ancianos”
El Departamento de Justicia explicó que las dos Cámaras del Congreso le autorizan “expresamente” a recurrir a las ejecuciones capitales en casos federales y que la legislación penal está firmada por los presidentes de EE UU. Los cinco presos que serán ejecutados fueron declarados culpables por un jurado en un juicio justo.
Murió el boxeador que se había desvanecido durante el fallo de una pelea