“No lo meten preso, este tipo sigue burlándose de todos y la que tiene que estar como prisionera soy yo. Él genera todo esto. Tengo que estar con policías en mi trabajo, en mi casa, no puedo salir a ningún lado”, confió angustiada Maricel. La mujer viene sufriendo violencia de género por parte de su ex pareja desde hace dos años, pero como la Justicia penal lo declaró inimputable, no se pudo continuar con la acción penal.
La violencia sufrida por la mujer de Plottier ha pasado por distintos fueros, pero es continua. Si bien su ex no ha vuelto a ejercer violencia física contra ella, continúa intimidándola y violando las órdenes judiciales que le impusieron desde el Juzgado de Familia.
“Le pusieron una tobillera para monitorearlo, ya que había dejado de estar en Salud Mental. Aun así, se olvidaba el dispositivo o se le rompía el cargador, siempre le pasaron cosas y pasa todas las semanas. Esto viene desde marzo aproximadamente, hasta el día de hoy ha seguido violando las órdenes judiciales”, relató la mujer, y agregó: “Hace menos de 10 días se le perdió el cargador y desapareció. Lo encontraron cuando estaba en Bariloche”.
120 días es el plazo por el que le renovaron la restricción de acercamiento hacia ella.
“Él desaparece e inmediatamente me mandan un móvil policial a donde estoy yo para ver si estoy bien, me llaman por teléfono y ya me pongo nerviosa, se me baja la presión...no debería pasar esto.
“Como el fuero penal lo declaró inimputable, ahora está interviniendo el Juzgado de Familia. No puedo decir que los policías no actúan porque la verdad es que sí lo hacen y enseguida, cuando él desaparece, yo tengo un móvil en la puerta. El problema es que esa no es la solución a todo esto”, concluyó la mujer, y remarcó: “Esto no es vida”.
Es inimputable
En diciembre del 2018, el hombre fue acusado por la Unidad Fiscal de Violencia de Género y Doméstica por lesiones leves doblemente agravadas por el vínculo y por violencia de género, tres desobediencias a una orden judicial y daño. Además, le habían impuesto dos meses de prisión preventiva.
Sin embargo, un mes después, fue declarado inimputable porque los peritos dijeron que padece psicosis y no comprendía la criminalidad de sus actos. Desde ese momento, pasó a estar internado en el sector de Salud Mental, del cual se escapó varias veces.
“Supuestamente es inimputable, pero es peligroso y entiende todo lo que hace. Lo entendió cuando me ahorcó, cuando me golpeó y las una y mil veces que me agredió. Incluso yo ya lo había dejado cuando intentó matarme”, había contado en su momento Maricel a LM Neuquén.
En ese entonces, su abogada Gisella Moreira explicó: “Acá no se están teniendo en cuenta estas situaciones intermedias. Si bien él no puede estar preso, tampoco puede estar suelto, es una persona que no solo puede violentarla a ella sino a otras personas. Lo están tratando muy livianamente”.