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El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, instó este jueves a la ONU y Turquía a "garantizar la seguridad" de la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por Rusia y blanco de bombardeos, tras recibir al secretario general del organismo, António Guterres, y a su par turco, Recep Tayyip Erdogan.
"La ONU debe garantizar la seguridad de este sitio estratégico, su desmilitarización y su completa liberación de las tropas rusas", afirmó Zelenski en su canal de Telegram poco después de su reunión con Guterres en Lviv, ciudad ubicada en el oeste de Ucrania. El mandatario ucraniano denunció el "terror deliberado" provocado por Rusia, que "puede tener consecuencias catastróficas para todo el mundo", consignó la agencia de noticias AFP.
Rusia y Ucrania se acusan mutuamente de haber bombardeado la planta nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, ocupada por las fuerzas enviadas por el Kremlin desde marzo, pocas semanas después de haber invadido a su país vecino. El gobierno ucraniano asegura que Moscú almacena armas pesadas en la central y que desde allí bombardea posiciones ucranianas. También acusa a las tropas rusas de efectuar disparos contra sectores de la central con el fin de responsabilizar de esos bombardeos a Ucrania.
Las autoridades rusas negaron el jueves haber desplegado armas pesadas en el lugar y afirmaron que allí solo hay unidades encargadas de garantizar la seguridad de las instalaciones. El Kremlin acusó además a Kiev de preparar una "provocación arrolladora" en la central con ocasión de la visita a Ucrania del secretario general de la ONU.
En este marco, Zelenski dijo que acordó con Guterres los parámetros de la posible visita a la planta de una misión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU liderada por el argentino Rafael Grossi, al señalar que se debe realizar "de forma legal a través del territorio liberado de ocupantes". Al mismo tiempo, el secretario general de la ONU declaró que está trabajando en el envío de la misión de la ONU a Elenovka, ubicada en Donetsk, provincia del este de Ucrania y controlada por fuerzas rusas, para investigar el bombardeo de un centro penitenciario que tuvo lugar a finales de julio y en el que fallecieron prisioneros de guerra ucranianos.
El conflicto armado comenzó el 24 de febrero, cuando Vladimir Putin ordenó la invasión de Rusia a Ucrania. Pronto a cumplirse los tres meses de combates, ya murieron miles de civiles.
Rusia dijo este jueves que podría cerrar la enorme central nuclear que ocupa en Ucrania si el Ejército de ese país la sigue bombardeando y denunció que Kiev planea atacarla hoy con artillería para acusar a Rusia de haberlo hecho.