La que terminó encontrando el cuerpo fue la dueña de la propiedad alquilada por Arce. La mujer vivía al fondo del predio, en otra casa, y fue la que descubrió el cuerpo en un pasillo. Cuando los investigadores entraron a la vivienda, hubo más sorpresas. Sobre la mesa aparecieron intactos 750 gramos de cocaína y elementos para comercializarla.