Por su parte, el señor Valdez hizo su descargo en la radio LU5, se mostró arrepentido por lo ocurrido y pidió las disculpas correspondientes.
"Nada justifica mi reacción. No tiene nada que ver. Fueron dos segundos de estupidez que se me cruzó en la cabeza y reaccioné", comentó Valdez. Además, pidió disculpas públicas "a todos los jugadores de la ADC y a cada dirigente y cada profe que hacen un esfuerzo terrible para poder llegar cada semana". Por otro lado, el papá aseguró no ser "un tipo violento" y si bien no justificó su accionar, consideró que muchas veces "los árbitros manejan mal los partidos, no descomprimen e incluso generan más violencia".
Por último, reiteró su arrepentimiento y concluyó: "Lo que hice no ayuda al fútbol, no ayuda a los pibes. Y no es forma de resolver las cosas. Fueron dos segundos de inconsciencia", finalizó.