La atención sobre estos animales derivó de los testimonios brindados por vecinos y visitantes del municipio de Tolhuin, en la zona central de la isla, donde fueron capturados varios ejemplares que luego fueron llevados ante las autoridades.
"Nos llamó la atención este tipo de avispa en la zona. No queremos alarmar a la gente pero sí es un tema para empezar a tomar precauciones", declaró el director de Turismo de Tolhuin, Roberto Berbel, y llamó a "acudir rápidamente a un centro asistencial en caso de haber sido picado y notar un hinchazón repentino en la piel".
El primer registro de una "chaqueta amarilla" en Tierra del Fuego fue realizado en febrero de 2013 en cercanías de la costa atlántica, en la Estancia San Pablo. Desde entonces se ha producido un crecimiento en el número de avistamientos.
"Las avispas se alimentan mayormente de jugos vegetales, pero éstas tienen la particularidad de que ante una mayor necesidad proteica pueden comer insectos o animales en descomposición. Tienen mandíbulas para cortar la carne y por eso está bien decir que muerden", explicaron los especialistas.