{# #} {# #}
Inspirados en la manifestación de camioneros en Canadá que se replicó en varios partes del mundo, grupos minoritarios de antivacunas protestaron en el centro de París, Francia, pese al despliegue policial que blindó la ciudad para impedirlo.
La llamada “caravana de la libertad” reunió a miles de personas en los Campos Elíseos, el emblemático centro de la capital que ya fue escenario hace unos años de las concentraciones de los llamados chalecos amarillos. A diferencia de la movilización en Ottawa, en este caso algunos de los manifestantes llegaron en sus autos y la gran mayoría a pie, muchos de ellos con pancartas, carteles y banderas francesas. Burlaron así el importante despliegue de casi 7.200 policías y gendarmes, y de vehículos blindados dispuestos para dispersar la movilización que arrancó días atrás con caravanas de vehículos que viajaron a la capital desde distintos puntos del país.
Si bien la mayor parte de la concentración se realizó con tranquilidad, hubo enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, incluyendo gases lacrimógenos cerca del Arco del Triunfo y multas a casi 400 personas por “participar en una manifestación no autorizada”.
La marcha también sumó a críticos del presidente Emmanuel Macron, que en la antesala de la protestas dijo entender “la fatiga” acumulada en estos dos años de pandemia pero pidió “calma”. Por su parte, el primer ministro galo Jean Castex había prometido ser inflexible ante este movimiento: “Si bloquean la circulación o intentan bloquear la capital, hay que ser muy firme”.