Según narró un allegado a Clarín, "Sebastián había estado con mucho estrés por trabajar con Gils Carbó y comenzó a tener ataques de pánico". Sin embargo, los familiares del joven descreen de la versión de un suicidio.
"Era una persona que cambió mucho su personalidad desde hace un año. Decía que se tenía que cuidar", dijo una personas de su círculo íntimo. Además, una vecina contó que el custodia era "muy buena persona, cuando llegaba o salía con la moto saludaba. Estaba siempre muy bien acompañado. Ayer vinieron muchos de sus amigos".
Rivero había custodiado también a los ex jefes de Gabinete Jorge Capitanich y Juan Manuel Abal Medina.