Consejos para detectar el deterioro, mantener la presión justa y evitar accidentes. Cuidar las ruedas mejora el comportamiento del auto y la seguridad vial.
Entre los gastos de mantener un auto, los neumáticos ocupan un lugar importante. Cambiarlos no es barato y muchas veces se desgastan antes de tiempo por costumbres de manejo que podrían evitarse tomando ciertas precauciones. Cuidarlos es una forma simple de ahorrar plata, ganar seguridad y hacer que el auto consuma menos.
Aunque pocos lo noten, el estado de los neumáticos está directamente relacionado con el consumo de combustible. Una cubierta con presión baja, por ejemplo, genera más resistencia al rodar y obliga al motor a hacer más esfuerzo para moverse. Ese esfuerzo extra se traduce en más litros de nafta en cada kilómetro.
Por eso, si se busca ahorrar, no alcanza con cargar donde el precio sea más conveniente: el primer paso empieza por las ruedas. Un control rápido cada tanto puede marcar la diferencia entre un auto que gasta de más y uno que se mantiene eficiente.
La forma de manejar un vehículo tiene un impacto directo en cuánto duran los neumáticos. Hay prácticas que parecen inofensivas pero que terminan pasando factura y se detallan a continuación:
Cambiar estos hábitos no solo prolonga la vida útil de las cubiertas: también mejora la estabilidad del auto, baja el consumo y beneficia a los demás conductores, porque un auto más confiable y previsible contribuye a lograr una mayor seguridad vial.
No hace falta ser mecánico para detectar señales de alerta en el desgaste de las cubiertas. Una revisión visual rápida, una vez por mes, alcanza para evitar sorpresas. Algunos puntos a revisar son los siguientes:
Si aparece cualquiera de estos síntomas, lo mejor es no postergar la revisión. En materia de seguridad, un neumático en mal estado no da segundas oportunidades y puede hacer que el conductor termine en la banquina.
Revisar la presión es el paso más simple y, a la vez, el que más beneficios trae. Un neumático mal inflado puede reducir la duración hasta un 20% y aumentar el consumo de combustible. Los detalles a tener en cuenta son los siguientes:
Mantener la presión correcta es la forma más barata de extender la vida útil de las cubiertas. Y además, mejora el frenado y la estabilidad del vehículo.