La guía completa con las referencias de precios de autos usados en Argentina, de acuerdo a la lista elaborada por la Cámara del Comercio Automotor (CCA).
El mercado de los autos usados arranca febrero 2026 con una actualización que vuelve a mover el piso de los precios. Para el que quiere vender, es el momento de revisar el número publicado y no quedarse con lo que “se pagaba” hace un par de semanas. Y para el que está buscando comprar, es clave tener una referencia antes de negociar.
En Argentina el valor final siempre depende de kilometraje, estado real, historial de mantenimiento y demanda del modelo. Pero igual hay un punto de partida que miran tanto agencias como particulares cuando se sientan a charlar: la guía que ordena el mercado con valores promedio por marca, versión y año.
En Neuquén y buena parte de la Patagonia, además, hay un condimento clásico que se repite: las pickups y 4x4 suelen estar más firmes por uso laboral, rutas largas y demanda sostenida. Eso no significa que “todo vale más”, pero sí que ciertos segmentos se negocian distinto según el lugar y el estado del vehículo.
La recomendación es simple: chequear el valor de referencia del mes, comparar con avisos reales y recién ahí definir si se está ante una oportunidad o ante un precio inflado. Con esa base, la negociación se vuelve mucho más prolija.
La actualización de febrero ya está disponible en la guía mensual de la Cámara del Comercio Automotor, que reúne autos usados, pickups, SUV, utilitarios y también precios de 0 km. Los valores aparecen discriminados por marca, modelo, versión y año, para que la consulta sea directa y rápida.
Un punto importante: la guía funciona como valor promedio orientativo del mercado (sobre todo para agencias) y puede variar por el estado de conservación, el funcionamiento y otras circunstancias. Además, ese número no contempla costos extra de la operación, como transferencia, seguros, fletes o deudas que pueda arrastrar la unidad.
Para tener una idea rápida de cómo se acomodan algunos modelos muy buscados dentro de la guía, estos son valores de referencia (según versión y año) que aparecen en el listado de febrero:
Como siempre, esos números sirven para “pararse” en la negociación. Si el auto tiene historial de services, cubiertas nuevas, detalles estéticos resueltos y papeles al día, es lógico que el vendedor intente sostener un poco más el precio. Y al revés: si hay que invertir de entrada en mecánica, chapa o interior, también es razonable pedir un ajuste.
Una de las confusiones más comunes es mirar solo el precio de referencia y olvidarse de lo que viene alrededor. En una compra/venta real aparecen ítems que pesan: informes, verificación, grabado cuando corresponde, VTV (o revisión equivalente), y la situación de patentes y multas de tránsito.
Para el vendedor, llegar con todo ordenado suele ser decisivo. Un auto “listo para transferir” transmite confianza y acelera la operación, sobre todo cuando el comprador está comparando varias unidades similares y busca cerrar rápido sin sorpresas.
También conviene recordar lo obvio, que en usados vale oro: el auto entra por los ojos. Fotos claras, interior limpio y una descripción honesta (sin promesas raras) suelen rendir más que mil rebajas improvisadas, porque generan consultas concretas y no solo curiosos.