Esta herramienta les permite acceder a los vehículos sin la necesidad de romper las ventanas o forzar la cerradura.
Los mecanismos de robos también se actualizan y hacen uso de las nuevas tecnologías. En los últimos años, los ladrones de autos y camionetas encontraron una herramienta que les facilita su tarea, sin la necesidad de recurrir a métodos tradicionales y más llamativos como forzar cerraduras o romper ventanas.
Hablamos de los inhibidores de señal. Estos aparatos, compactos y baratos, están siendo utilizados para impedir que que el control remoto de la llave se comunique con el vehículo, facilitando el acceso y el arranque por parte de los delincuentes.
Estos aparatos emiten una señal que bloquea la comunicación inalámbrica entre la llave remota y el vehículo. La mayoría de llaves remotas funcionan mediante señales de radiofrecuencia (RF) en bandas comunes según regiones y fabricantes.
Un inhibidor emite ruido o señales en la misma frecuencia para saturar el canal, impidiendo que el receptor del auto reciba el mensaje de la llave o que la llave reciba la confirmación.
Los ladrones pueden usar el artefacto para que, al intentar cerrar el auto con la llave, el vehículo no reciba la orden y quede abierto. Mientras el propietario activa el cierre y camina alejándose pensando que el auto está cerrado, los ladrones abren la puerta y se lo llevan.
Los inhibidores varían en tamaño y potencia. Un dispositivo sencillo puede afectar solo a corta distancia; otros, más potentes (e incluso prohibidos, alcanzan decenas de metros, permitiendo actuar desde lejos sin ser notados.
Existen medidas simples que se pueden tomar para prevenir esta modalidad delictiva:
El uso de inhibidores volvió a quedar en el centro de la polémica tras la detención de una banda de delincuentes que trabajan con conocimiento técnico, integradas por expertos en electrónica e ingenieros, que se dedican a abrir vehículos de alta gama con estos aparatos en los barrios porteños de Caballito y Devoto.
De acuerdo a los datos del Indicador de Robo Vehicular (IRV) correspondiente al mes de mayo, más del 70% de los casos en la Ciudad y el Gran Buenos Aires son a mano armada. Sin embargo, los hurtos en la vía pública y en los garages ya representan el 30%.