Hay que pasar lo antes posible por los talleres oficiales para el chequeo. El llamado abarca a 14 modelos fabricados entre 2004 y 2019.
Stellantis volvió a poner en marcha una fuerte campaña en la Argentina por los Airbags Takata, protagonista de uno de los mayores escándalos de la historia de la industria automotriz. La compañía confirmó que quienes tengan vehículos alcanzados por este recall y realicen el reemplazo de la pieza podrán recibir un beneficio de $100.000 en productos y servicios de postventa en concesionarios oficiales.
La medida busca acelerar la revisión de miles de unidades de distintas marcas del grupo que todavía podrían circular con este airbag defectuoso. El problema de los Airbags Takata lleva años generando alertas en todo el mundo, ya que ante una activación pueden representar un riesgo grave para los ocupantes.
En este caso, Stellantis Argentina reforzó la comunicación para que los dueños de vehículos de Fiat, Citroën, DS, Jeep, Chrysler, Dodge y Ram chequeen si su unidad está incluida en la campaña. Si corresponde, el recambio se hace sin costo en la red oficial, y luego el cliente puede acceder al incentivo económico anunciado por la automotriz.
La campaña abarca a modelos fabricados entre 2004 y 2019, aunque no todos los vehículos de esos años están alcanzados. La recomendación es verificar cada caso con la patente o el número de chasis (VIN) a través de los canales oficiales.
Según la información difundida por la automotriz, los modelos alcanzados por esta campaña pertenecen a distintas marcas del grupo. En Fiat, los vehículos incluidos son Palio fabricados entre 2012 y 2018, Uno entre 2011 y 2016, Grand Siena entre 2013 y 2018; y Fiorino entre 2014 y 2018.
En el caso de Citroën, figuran el C3 producido entre 2013 y 2019, el C3 Aircross entre 2011 y 2019, el C4 del año 2011 y el C4 Lounge fabricado entre 2013 y 2018. En DS, los modelos incluidos son el DS3 entre 2011 y 2018, DS4 entre 2012 y 2017 y DS5 del año 2013.
Dentro de Jeep y Chrysler, aparecen el Chrysler 300C fabricado entre 2006 y 2014 y el Jeep Wrangler entre 2007 y 2016. Por último, en Dodge/Ram, la unidad afectada informada por la empresa es la Ram 2500, producida entre 2004 y 2009.
De todos modos, la clave no pasa solo por el modelo y el año, sino por la verificación puntual de cada unidad. Por eso, Stellantis recomienda consultar con la patente o el VIN para confirmar si el vehículo forma parte del recall vigente.
El caso de Takata es uno de los mayores escándalos globales en materia de seguridad automotriz. Durante años, la firma japonesa fue uno de los principales fabricantes de airbags del mundo, pero luego se descubrió que algunos de sus dispositivos podían fallar de una forma extremadamente peligrosa.
El inconveniente está vinculado al inflador del airbag: en determinadas condiciones, especialmente con el paso del tiempo y la exposición a altas temperaturas y humedad, ese componente puede degradarse y provocar una explosión anormal al activarse. Entonces, en vez de proteger, el sistema podría despedir fragmentos metálicos hacia el interior del habitáculo.
Distintas automotrices debieron llamar a revisión a millones de vehículos, en una crisis que marcó a toda la industria. Incluso años después de la quiebra de Takata, el tema sigue vigente porque todavía quedan autos circulando con esos componentes que deben ser revisados o reemplazados.