Hace miles de años los nacimientos se festejaban con pasteles dulces. Una pasta de base cocida y el relleno mayoritariamente era miel. En otra época también lejana, las masas, pastas fermentadas y cocidas a la leña eran rellenas de carne o pescado. Los primeros indicios de lo que podría llamarse tarta se remontan a Egipto, Grecia y luego su explosión en la cocina francesa que llenó libros y recetas a más no poder.
Agustín Galarza, alias el Chino, es el jefe de cocina de Barta. Estuvo trabajando varios meses en la receta de las tartas y luego de tanta búsqueda logró tener una batería de sabores y texturas muy buenas.
A la hora de definir el proyecto, el Chino cuenta: “ Es un proyecto de amigos, donde con meses de planificación, se buscó darle un desarrollo gastronómico a un producto popular como son las tartas. Nos destacamos por la variedad de sabores y opciones. Pero por sobre todas las cosas, Barta busca ser un momento de disfrute, en el local, en el trabajo o en la casa. En cualquier lugar donde alguien elija disfrutar una de nuestras tartas” .
Según El Chino , la tartería nace de una necesidad: "En reuniones o momentos de trabajo donde quizás se dificulta cocinar por tiempo o practicidad. Al pensar en esta opción, no la teníamos, ya sea para pedirla en un local o para pasar a retirarla. Vimos que es algo que gusta, que es práctico y versátil, ya que teniendo algo básico como la masa, se puede jugar con muchos tipos de relleno, algunos livianos, otros muy sabrosos. Así fuimos probando y sorprendiéndonos con lo que iba surgiendo, hasta que nos dimos cuenta que era un buen producto, que iba a gustar y a ayudar al público” completa el responsable de la cocina de Barta y buscador incansable de recetas.
Barta tiene quince variedades de tartas y tres tipos de masas diferentes. Una masa quebrada, una de manteca y otra de harina integral. Hay una criolla apta para veganos. Hay tres variedades veganas de tartas. Hay clásicas, como jamón queso, espinaca, capresse, atún, choclo, calabaza y queso y también otras de ricota y hongos, brócoli, zucchini, cebolla y queso azul. Las opciones veganas son 100% verdura, calabaza y choclo, y otra de espinaca y berenjena.
La carta se completa con desayuno y merienda. Hay panadería de masa madre y pastelería de la genia de Juliana Espinoza. Tostados, bagels y wraps.
Café, té y jugos naturales. El salón tiene algunas mesas dentro y la vereda completa con otras que dan vuelta por toda la esquina. Ideal para disfrutar interior o exterior.
Bienvenidos al mapa de opciones, con una propuesta rica y sencilla.