El tribunal de Barracao, en el estado de Paraná, sentenció a 37 años de cárcel al padrastro Paulo Hernán Alvez, de 25 años, y a la mamá Fernanda Fidelina Vázquez, de 24, por los delitos de tortura y homicidio agravado por motivo fútil, medio cruel y recurso que imposibilitó la defensa de la víctima. La autopsia reveló que el pequeño Alexander Martín Figueredo sufrió un traumatismo de cráneo, hemorragia abdominal aguda, varios hematomas y lesiones en el cuerpo. Además, tenía afectado un riñón, un pulmón y el hígado. El nene era agredido reiteradamente a puñetazos, patadas, mordiscos, palos y otros instrumentos.
La víctima, que había sido a principios de 2020 al país vecino por los adultos, fue asesinado el 5 de abril del año pasado. Los adultos lo llevaron al hospital asegurando que había sufrido un accidente doméstico y que golpeó su cabeza contra la cabecera de la cama. Sin embargo, luego se reveló que Alvez lo había golpeado con fuerza en el estómago y en el pecho, generando que se descomponga.
En tanto, la Policía continúa buscando a Vázquez, quien está prófuga desde el mes de octubre, cuando huyó del penal de Santo Antonio Do Sudoeste, donde cumplía la prisión preventiva.