De acuerdo con la Agencia de Salud Pública de Canadá, “se encuentra que un millón de máscaras KN95 no cumplen con las especificaciones de los establecimientos de salud”, y “se evalúa su uso en entornos no sanitarios”.
Las máscaras del modelo chino KN95 son similares a las N95 y FFP2 utilizadas en Europa. “Gran parte del suministro mundial se produce en China y el transporte de materiales fuera del país es extremadamente complejo”, dijo Anita Anand, ministra de Servicios Públicos y Adquisiciones de Canadá.
Dadas las espinosas relaciones entre Ottawa y Pekín, en crisis desde el arresto de Meng Wanzhou, ejecutivo del gigante chino de telecomunicaciones Huawei en diciembre de 2018 en Vancouver, Canadá está aumentando la producción de máscaras y otros suministros médicos. Ya firmaron contratos con tres empresas canadienses para producir 16 millones de “protectores faciales médicos”. Entre estas empresas, se encuentra la General Motors, que comenzará a producir un millón de máscaras al mes para el gobierno canadiense en su planta de ensamblaje en Oshawa, que había sido cerrada en diciembre de 2019. Gracias a esta iniciativa, 50 de los 2.000 empleados despedidos podrán volver a trabajar.