La cápsula Orion ya inició su regreso y tiene previsto amerizar este viernes. A qué hora será la llegada de los cuatro astronautas y cuál es el mayor temor.
La NASA y las Fuerzas Armadas estadounidenses prevén operativos alternativos para el retorno del viernes de la tripulación de Artemis II- tras su regreso de la misión a la Luna- con el foco puesto en el clima y un posible amerizaje fuera de la zona establecida.
En este sentido, la Fuerza Aérea tiene aviones militares C-17 en alerta, en coordinación con helicópteros de la United States Navy que se encargarán de rescatar a la tripulación tras el amerizaje, junto a un operativo aéreo de monitoreo y el respaldo logístico desde Pearl Harbor, detalló Lili Villarreal, directora de Aterrizaje y Recuperación de Artemis.
"Estamos aún trabajando con los militares para garantizar que, si hay un evento fuera de lo nominal, tengamos fuerzas de rescate listas para ir al sitio del aterrizaje no nominal", manifestó Villarreal en una rueda de prensa.
En vísperas del regreso de los cuatro tripulantes, los especialistas están "observando cosas que puedan afectar los sistemas de guía, navegación, control y propulsión", expuso Rick Henfling, director de Vuelo para el Regreso de Artemis.
La NASA fijó un rango estimado de 2.000 millas náuticas (3.704 kilómetros) en el Pacífico para el amerizaje de la cápsula Orión, que prevé llegar cerca de San Diego (California), por lo que "los planes de contingencia" se enfocan en lo que pasaría si la nave cae fuera de ese parámetro, detalló el experto.
Aun así, enfatizó que "hay condiciones favorables para un buen amerizaje", previsto a las 20:07 (EDT) del viernes, y que el comandante de la misión, Reid Wiseman, y el piloto, Victor Glover, están capacitados para afrontar un desvío.
Dónde caerá la nave con los cuatro astronautas
El viaje que comenzó el 1 de abril de 2026 contempla un amerizaje programado para el 10 de abril en el océano Pacífico, a las 20:53, hora de Argentina, y el amerizaje ocurrirá 14 minutos después a las 21:07.
La nave Orion, que transporta a los astronautas tras rodear la Luna, debe realizar una maniobra extremadamente precisa para reingresar a la atmósfera y amerizar de forma segura en el océano.
Según los planes de la NASA, la cápsula Orion no aterriza en tierra firme, sino que caerá en el océano Pacífico, cerca de la costa de California, específicamente en una zona cercana a San Diego, donde se desplegará un operativo de rescate con apoyo de la Armada de Estados Unidos. Se trata de una zona previamente definida para facilitar su recuperación por parte de equipos especializados.
Este tipo de descenso, conocido como splashdown, implica que la nave desciende con paracaídas hasta impactar en el agua, lo que ayuda a amortiguar la caída. Sin embargo, este procedimiento, aunque probado desde las misiones Apollo, sigue siendo uno de los momentos más críticos de todo el viaje.
Uno de los principales desafíos es la velocidad. Orion reingresa a la atmósfera a unos 40.000 kilómetros por hora, lo que genera temperaturas extremas por la fricción con el aire. El escudo térmico de la nave debe soportar este calor para proteger a la tripulación.
El amerizaje implica que la nave desciende con paracaídas hasta impactar en el agua, lo que ayuda para amortiguar la caída. Sin embargo, este procedimiento, aunque probado desde las misiones Apollo, sigue siendo uno de los momentos más críticos de todo el viaje.
Además, a diferencia de planes iniciales, la NASA optó por una reentrada más directa y pronunciada, luego de observar desgaste en el escudo térmico durante la misión Artemis I. Esto aumenta la exigencia sobre la nave en los segundos finales del descenso.
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