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Cuatro policías fueron condenados por la golpiza que le propinaron el 9 de febrero del 2019 a Roberto Tecker. Ahora, desde el Ministerio Público Fiscal solicitan al tribunal de impugnación que confirme las penas impuestas, tanto para los que participaron como autores del hecho como para aquellos que actuaron como encubridores.
El violento hecho ocurrió el 9 de febrero de 2019, cerca de las 22:30, cuando los agentes de la policía provincial Sixto Esteban Meza Vitale y Jorge Diego Sevilla, encontraron a cuatro personas bebiendo cerveza en una esquina del barrio La Sirena, de Neuquén capital. "Uno de los policías comenzó a agredirlo (a Roberto Tecker) dándole patadas en distintas partes del cuerpo. Meza y Sevilla continuaron golpeando al hombre, lo tiraron al suelo, le pisaron la cabeza y la zona abdominal. Luego lo subieron al móvil, donde los golpes no cesaron, y ya en la sede policial lo ingresaron a un calabozo. Allí, junto a otras personas no identificadas, volvieron a golpearlo", explicaron desde la fiscalía.
Después de un tiempo, Tecker fue trasladado al hospital Bouquet Roldan, donde constataron la gravedad de las lesiones y realizaron la derivación al hospital regional.
Jorge Diego Sevilla fue declarado responsable por el delito de lesiones graves, agravadas por ser un policía en abuso de sus funciones y en concurso ideal con vejaciones y lo condenó a 6 años de prisión de cumplimiento efectivo y a 10 años de inhabilitación. Sixto Esteban Meza Vitale, en tanto, fue condenado a 3 años de prisión de cumplimiento efectivo y 6 de inhabilitación por el delito de vejaciones.
Los otros dos policías que participaron en el hecho son Luis Canales y Julio Alberto Sandoval, quienes fueron condenados por el delito de encubrimiento agravado por su carácter de funcionario público, en calidad de coautores. En estos dos casos, a ambos se les impuso la pena de 2 años de prisión de ejecución condicional y el cumplimiento de las reglas de conducta habituales.
Los defensores de los policías impugnaron el fallo e hicieron todo lo posible para revertir la situación de sus defendidos. Por su parte, el fiscal jefe Pablo Vignaroli, junto a la asistente letrada Noelia Stillger, repasó los términos de la sentencia y pidió que fuera confirmada.
“La sentencia hace una sana crítica racional de toda la evidencia colectada”, afirmó Vignaroli, quien se refirió a los agravantes considerados en cada caso. Explicó que “el sentido común nos dice que uno, lo que menos se va a esperar, es que lo agreda un policía”, que la pluralidad de autores estuvo confirmada en la sentencia y que el daño causado “es un elemento fundamental a considerar”.
“Este es un delito de resultados: vejaciones en concurso real con lesiones graves. Y la lesión grave, nos dice la ley, debe estar impedida (la víctima) de tareas habituales por al menos 30 días. Pero si estuvo más tiempo, o si tiene un daño psicológico posterior, no es una doble consideración, sino que es analizar el daño causado desde el sentido común”, argumentó el fiscal jefe.
Finalmente, y tras escuchar el resto de los planteos de las defensas y de la querella particular, el tribunal pasó a cuarto intermedio e indicó que comunicará la sentencia dentro del plazo legal de 10 días.