Más allá de algunos cambios en la dieta, hay ciertos hábitos que ayudan a dormir mejor, como desterrar el celular de la habitación (y cualquier otra actividad que pueda resultar estimulante), tratar de cenar un par de horas antes de ir a dormir, no hacer deporte por las noches y evitar el tabaco antes de acostarse.
En cuanto a la dieta, es vital apostar por alimentos livianos para cenar, evitar bebidas estimulantes “como café, té, chocolate o cualquier otro compuesto con cafeína, que es una prima lejana de las anfetaminas”, dice el doctor Alejandro Iranzo, coordinador del Hospital Clínic de Barcelona.