Debido a la falta de personal, desde el Centro de Día del Oeste informaron que debieron cerrar la admisión de nuevos usuarios para la atención ambulatoria. Reclaman a la Dirección Provincial de Salud Mental y a la Jefatura de Zona Metropolitana la incorporación de profesionales para completar los equipos interdisciplinarios.
Ante la falta de sede propia, el Centro de Día del Oeste funciona en el Salón de Usos Múltiples (SUM) Atahualpa que les prestó la vecinal de Gran Neuquén Sur.
“Lo que estamos denunciando, desde hace varios años, es la falta de recurso humano. Además, de no tener espacio físico propio. En un inicio en los centros de día había talleristas y se fue perdiendo por falta de pago”, señaló a LU5 la trabajadora Social del Centro de Día del Oeste, Luciana Bravo.
Detalló que hace siete años que no cuentan con sede propia, prácticamente desde que se crearon. Explicó que se trata de un dispositivo que se creó a partir de la implementación de la ley Nacional de Salud Mental que promueve la atención ambulatoria y en comunidad de las personas con padecimientos efectivos y/o consumos problemáticos de sustancias. Es decir, padecimientos efectivos de distintas patologías, como puede ser esquizofrenia o depresión.
“A principios de año, una acompañante terapéutica se fue a otro dispositivo, luego renunció la psiquiatra, y después la enfermera presentó licencia psicológica. Seguimos sosteniendo el dispositivo. Quedamos tres personas atendiendo a 18 usuarios que asisten a este centro de día”, detalló.
Puntualizó que faltaría una trabajadora social, una psicóloga, una psiquiatra, una acompañante terapéutica, talleristas y también una trabajadora administrativa, dado que hay una que debe rotar entre los dispositivos del oeste, el centro y este de la ciudad.
“Estamos en una situación crítica, no hay respuesta de parte de las autoridades. Decidimos empezar con estas medidas, en principio para visibilizar lo que pasa el Centro de Día. No queremos que desaparezca, pero no a costa de nuestra salud mental”, sostuvo Bravo.
Ante este panorama, dijo que el miércoles pasado decidieron cerrar las admisiones porque no cuentan con suficiente personal y no pueden brindarle el tratamiento que las personas requieren.
Ninguno de los tres dispositivos cuenta con edificio propio, tal es así que los otros dos comparten el espacio físico actual. Al del oeste, explicó que llegan por derivación, dado que están en el segundo nivel de atención. El mayor derivador es el hospital Héller, como así también los centros de salud.