Una nueva protesta en Santiago de Chile realizada en la noche del viernes contra el Gobierno de Sebastián Piñera y por la liberación de arrestados en marchas anteriores, terminó con otros 63 manifestantes detenidos, además de siete agentes de Carabineros heridos y el histórico monumento del general Manuel Baquedano en llamas.
La plaza Baquedano de la capital chilena, conocida como Plaza Italia y ahora renombrada por los manifestantes como Plaza Dignidad por haber sido el núcleo del estallido social del año pasado, fue epicentro de una nueva protesta contra el Ejecutivo.
Durante la jornada, algunos de los movilizados prendieron fuego a la estatua del general Baquedano, político y militar chileno, en un incendio que fue apagado por los Bomberos luego de que Carabineros dispersaran a los manifestantes. El Ejército reaccionó con un comunicado en el que calificó de “cobardes desadaptados” y “antichilenos” a quienes incendiaron el monumento.
En sintonía, el ministro de Defensa, Baldo Prokurica, condenó “enérgicamente la afrenta a la estatua del general del Ejército, Manuel Baquedano”. E indicó a través de su cuenta de Twitter: “La violencia y la intolerancia no tienen espacio en una sociedad democrática y deben ser condenadas y rechazadas con la fuerza”.
Estiman que la protesta en Santiago fue de 600 personas.